La actividad metalúrgica tuvo una caída en diciembre del 7,1% respecto a los mismos valores de actividad del mismo mes del 2024, conforme indicaron desde la Asociación de Industriales Metalúrgicos de Argentina (ADIMRA). Conforme el relevamiento, el 2025 fue uno de los peores años de la actividad desde la pandemia, y desde San Juan comparten el pronóstico de un escenario complejo, pero aún no es tan tremendo.
“La industria en San Juan está detenida prácticamente”, comentó a DIARIO DE CUYO el secretario general de delegación local de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Martín Solazzo. De acuerdo al análisis de situación que realizan desde el gremio, en la provincia el panorama es complejo, pero no se llega a los niveles dramáticos que se alcanzan a nivel nacional o en otras provincias. Sin embargo, de no encontrar una activación en el corto plazo, la realidad del sector local podría empeorar.
La falta de actividad se observa en todos los talleres. Incluso algunas empresas están trabajando a menos del 50% de la capacidad instalada; mientras que a nivel nacional cayó al 44%, comparado con valores registrados durante el 2020, donde por la pandemia la actividad se vio prácticamente frenada.
La buena noticia (si se la puede analizar de esa manera), dentro del complejo escenario es que en San Juan no hubo cierre de fábricas, aunque sí se registraron cierre de talleres chicos, lo que se traduce a gente que se queda sin trabajo. Sobre ello, Solazzo aseguró que una de las tareas asumidas por el gremio desde que comenzaron a registrar esta situación es ubicar a los trabajadores, teniendo en cuenta que es mano de obra capacitada. Con algunos tuvieron éxito, con otros no tanto.
Con relación a lo que fue el escenario en el 2024, desde el gremio registraron una mayor cantidad de despidos definitivos durante el año pasado. Contabilizando ambos periodos, hubo una pérdida de 200 puestos de trabajos en San Juan, conforme datos de la UOM.
Sin duda una de las principales preocupaciones del sector es la apertura de importaciones, que también tuvo un fuerte impacto en la actividad. Solazzo detalló que, con esta medida motorizada e impulsada por el Gobierno nacional, muchas empresas tuvieron que reinventarse, lo cuál es positivo para el empresario, pero no para los trabajadores.
Al respecto, explicó: “Acá no tenemos empresas de fabricación de autopartes o de componentes, si una metalúrgica pesada, como fabricación y montaje de galpones y carrocería, pero el peligro que corremos todos hoy por hoy es la reinvención de las empresas, que pasen de ser fábrica a una importadora o empresa de logística. No tenemos estructura para competir con los precios de afuera, no tenemos la protección necesaria”.
A ello se suma una discusión inminente que se dará en el corazón del Congreso pero que interferirá en la vida laboral de todos los argentinos, como es la Reforma Laboral. Para Solazzo, al menos con los puntos que plantea en la actualidad generaría un impacto negativo en el sector. “Si no damos una discusión seria entre gobierno, empresarios y sindicatos y discutir esta realidad, estamos bastantes complicados. Se tiene que dar un debate un poco más serio. Hay que buscar una solución entre todos los sectores”, aseguró el secretario general de la UOM San Juan.
En el mientras tanto, ante un escenario que no ve en el corto plazo una solución inmediata, para la UOM la salida está en inyectar trabajo al sector a través de la obra pública y la minería. De esta manera podría reactivarse la actividad, aumentando la capacidad instalada y por ende sosteniendo los puestos de trabajo.
“Son cuestiones que se tienen que dar, no se están dando y la espera desespera a las empresas, que dentro de esa espera pierden puestos de trabajo”, dijo Solazzo.
La gran intriga es, si todos los sectores productivos privados de San Juan esperan que la reactivación se de gracias a la actividad minera, la misma tendrá la capacidad para generar el impacto esperado o hay que buscar otras alternativas para no depender de la minería.

