Por Celeste Roco Navea
Desde el inicio de la gestión de Javier Milei, varios sectores tuvieron que adaptarse a la coyuntura planteada por el Gobierno nacional. Uno de los sectores que sufrió un fuerte golpe durante el primer año de gestión fue el de la construcción, debido al freno de la obra pública, los altos costos que amesetaron la construcción privada y la falta de inversiones. Si bien este 2025 registró un mejor escenario en algunos aspectos, desde la Cámara Argentina de la Construcción, filial San Juan, analizaron el panorama actual, donde aún no se alcanzan los ritmos óptimos que esperan en el rubro.
“Tenemos una actividad baja, pero no se ha detenido, y en ese sentido el balance es positivo”, aseguró a DIARIO DE CUYO el vicepresidente de la CAMARCO San Juan, Julián Rins; quien destacó los principales inconvenientes registrados durante el 2025.
En primer lugar, señaló la volatilidad que hubo sobre el dólar este año, impactando en las inversiones sobre inmuebles. Si bien no son inversiones de riesgo, implican inmovilización de capital y en momentos de volatilidad es común que el ahorrista se vuelque a activos líquidos, como es el dólar.
En segundo lugar se ubicó la suba de tasa de interés. “Las altas la tasa de interés se traducen básicamente en dinero, que es el combustible de las empresas. Con las tasas de interés que hay actualmente no hay ningún proyecto de inversión que lo soporte ni tampoco se puede financiar el capital de trabajo para las operaciones diarias. Yo diría que eso es uno de los principales problemas que hemos registrado en el sector”, destacó el empresario sanjuanino.
Completando el top tres de los principales inconvenientes registrados por la construcción durante este año, Rins se concentró en la baja actividad que registran las constructoras. No solo hay una merma en el ritmo de obra pública, lo que lleva a que haya menos licitaciones y por ende, menos toma de mano de obra; sino que además el empresario aseguró que debido a los motivos anteriormente mencionados, la obra privada tampoco está repuntando.
Al respecto dijo: “La obra privada está bastante también amesetada. Tenemos un tema de costos, básicamente hay un costo de construcción alto respecto a los ingresos y la gente no invierte en inmuebles”.
Si bien estos factores incidieron en la actividad del sector, las expectativas están puestas en que durante el 2026 suceda la esperada reactivación económica que viene señalando el Gobierno nacional desde el inicio de gestión.
“Entendemos que va a haber una tendencia positiva para el sector el próximo año. Va a haber más inversión pública, probablemente a través de endeudamiento de la provincia directamente. Puede haber algo de transferencia de fondos de Nación con estos nuevos acuerdos que se están firmando y yo creo que a lo que hay que apuntar es a los créditos hipotecarios para poder desarrollar lo que es la construcción de viviendas en el sector privado”, reflexionó.
Hay optimismo entre los socios de la CAMARCO con relación a cómo se podría desarrollar la actividad el próximo año, no solo por las medidas nacionales que impactarían de manera directa o indirecta en el sector; sino también por las gestiones que pueda llevar adelante el Gobierno Provincial, además de la ansiada reactivación económica, que en San Juan se espera se dé con la puesta en marcha de importantes proyectos mineros.
“Siempre soy optimista. Creo que si bien nuestro sector se ha visto golpeado, la minería es una gran oportunidad de despegar finalmente. Hay oportunidades para adelante. Los tiempos que vienen son interesantes, pero para poder aprovechar esas oportunidades es fundamental trabajarlo en conjunto”, finalizó Julián Rins, vicepresidente de la Cámara Argentina de la Construcción, filial San Juan.

