No fue un año fácil para el comercio sanjuanino. La Cámara de Comerciantes Unidos de San Juan presentó el informe de desempeño comercial correspondiente al cierre del año 2025 y los datos arrojaron una realidad mixta: un último mes con leve crecimiento en ventas pero una pérdida estructural de rentabilidad que preocupa al sector.
Tras 11 meses de caídas ininterrumpidas, diciembre se convirtió en el único mes con balance positivo en 2025. Las ventas crecieron un 5% interanual respecto a diciembre de 2024 y mostraron un salto del 10% en comparación con noviembre.
Sin embargo, desde la entidad advierten sobre un dato crítico: la rentabilidad del sector cayó un 3% durante el último mes del año. Esto significa que, aunque hubo más movimiento en los locales, el comerciante ganó menos dinero por cada producto vendido debido al aumento de los costos operativos y la necesidad de absorber gastos financieros para no perder ventas.
Un año de consumo defensivo
A pesar del respiro de fin de año, el balance anual refleja la dureza de la crisis: las ventas anuales promedio cayeron entre un 5% y un 8%, los rubros más golpeados fueron indumentaria, calzado, muebles, decoración y alimentos, mientras que también se consolidó un “consumo defensivo” cuando los sanjuaninos priorizaron gastos esenciales y eliminaron compras prescindibles.
El desafío de los medios de pago
El informe destaca que el 50% de las operaciones se realizaron con tarjeta de crédito, evidenciando la dependencia total del financiamiento. Un 30% se canalizó a través de medios electrónicos (billeteras virtuales y transferencias), mientras que el efectivo quedó reducido a solo un 20% de las transacciones totales.
”No podemos hablar de recuperación real cuando el nivel de ventas sigue siendo insuficiente para sostener la rentabilidad. Muchos comercios sanjuaninos están trabajando con márgenes mínimos o directamente a pérdida para mantener sus puertas abiertas y conservar los puestos de trabajo en este contexto de crédito escaso y altas tasas de interés”, expresaron desde el sector.
De cara al inicio de 2026, la Cámara reafirma su compromiso de trabajar en herramientas que permitan incentivar el consumo y alivianar la carga financiera que hoy asfixia al comercio minorista local.

