Fiscalía pareció cosechar ayer un guiño a favor en su intención de que el músico Luis Darío Endrizzi (36) vuelva a la cárcel, pero esta vez para cumplir la prisión perpetua que -sostiene- deben imponerle por un homicidio agravado criminis causa (matar para ocultar otro delito), por golpear y estrangular hasta la muerte a su vecino Carlos Crespillo (79) para robarle dinero y otras cosas. El crimen fue descubierto por un sobrino de la víctima el 10 de diciembre de 2023, cuando el cadáver estaba putrefacto. Esa venia la recibió de los jueces del Tribunal de Impugnación, Eduardo Raed, Renato Roca y Daniel Guillén, quienes revisarán la absolución por el beneficio de la duda que le permitió la libertad a Endrizzi luego de 9 meses por el crimen, para confirmar o no ese fallo. Y consiste en la incorporación del testimonio por escrito de un policía que le escuchó decir a Endrizzi, cuando aún no era imputado, que ‘hacía dos semanas que no veía a su vecino Crespillo’.

Es una prueba clave para Fiscalía. Endrizzi nunca declaró que sí vio a su vecino el día que Fiscalía sostiene que lo mataron: el 7 de diciembre. Pero dos maestras que recién declararon en el juicio (Fiscalía buscó descalificar por mentirosas), dijeron que esa tarde la víctima llegó, le prestó la tarjeta SUBE, le dio una bolsa con un par de zapatillas y en eso se le cayó un papel (el certificado de plazo fijo),

Fue la fiscal de Impugnación, Marcela Torres, quien pidió la incorporación de ese testimonio, que se anule la sentencia absolutoria por arbitraria e infundada, y se lo meta preso a Endrizzi, haciendo hincapié en que el médico forense que realizó la autopsia sí habló de que Crespillo pudo morir el 7 de diciembre y no el 8 como sostuvieron los jueces Matías Parrón, Celia Maldonado y Eugenio Barbera, luego de considerar que la autopsia reveló que pudo morir 48 horas antes de ingresar a la morgue judicial (más o menos 12 horas, lo que instalaba la posibilidad de que el crimen ocurriera el 8 de diciembre por la mañana. Y, además, porque hubo al menos 7 personas vieron con vida a Crespillo durante el 7 de diciembre y la mañana del día siguiente.

Paola Miers, defensora de Endrizzi, volvió a insistir en la actuación ‘delictiva’ de Fiscalía por hacerle decir al forense que pudo morir el 7 de diciembre, por ‘presionar testigos’ y otros actos, entre los que mencionó las amenazas que ella misma sufrió y que sufre. ‘Nuestro sistema penal acusatorio da lástima en estos días, porque tienen más poder ello (los fiscales) que ustedes (los jueces). Estoy cansada de que me amenacen, la verdad tengo hasta temor por mi vida’, dijo letrada entre lágrimas, muy conmovida. Miers denunció a Grassi, pero sus denuncias fueron desestimadas por otros fiscales.