Tiene 19 años, alrededor de 1,60 de estatura, le dicen ‘Loco’, es delgado y trigueño el color de su piel. El aspecto físico de Williams Nievas es común a un gran porcentaje de jovencitos de edad similar en la zona donde vive y alrededores. Y en opinión de su abogado defensor, Nicolás Gómez Camozzi, tiene otro rasgo distintivo: es casi un calco de un menor al que también lo apodan ‘Loco’ y causa más de un dolor de cabeza a los habitantes del barrio Cipolletti, en Chimbas, y barrios aledaños. De hecho, dijo que ese menor y no su cliente fue el autor del robo agravado por el uso de un arma (al parecer de fuego), que sufrió un hombre a manos de cuatro jóvenes cuando atravesaba el barrio Cipolletti el pasado 25 de noviembre a eso de las 23,20.
‘Hay un error de persona, mi cliente es inocente, vive con sus padres, estudia en la escuela secundaria, no tiene nada que ver con este hecho’, dijo el letrado cuando se opuso al pedido de 6 meses de prisión preventiva por parte de la UFI de Delitos contra la Propiedad, representada por las ayudantes fiscales María Ximena Rodríguez y Verónica Prividera. El abogado solicitó la excarcelación y que le impongan reglas de conducta o, en todo caso, prisión domiciliaria.
Y el juez de Garantías, Matías Parrón, accedió. ‘Una seccional no es ambiente propicio para un niño, más cuando lo que se pretende es reencausarlo para vivir en sociedad’, dijo el magistrado, que igualmente le aclaró a Nievas: ‘usted va a estar detenido (le impuso 2 meses de prisión domiciliaria), no puede salir ni a la esquina de su casa, porque habrá rondas periódicas de la Policía y si no lo encuentran esta decisión puede revocarse’.
Fiscalía está convencida de que Nievas fue uno de los cuatro sujetos que esa noche rodearon agarrándole la bicicleta a Nicolás Lara, exigiéndole soltarla y huir a la carrera. El denunciante dijo que se aferró a ese rodado que le prestó un amigo para ir a trabajar. Y que, como se resistió, en un momento, uno de los delincuentes le mostró un arma de fuego, le dio un golpe en el rostro con la culata y así lo hizo desistir.
¿Por qué el convencimiento fiscal? entre otras razones, porque luego del asalto unos vecinos se acercaron a la víctima y le dieron dos nombres, uno de ellos era Nievas. Porque vestía un buzo azul del club Boca Juniors igual al que le secuestraron al imputado. Y porque ya registra una condena de 6 meses de prisión en suspenso por robo simple.
Ahora le imputan coautoría en un robo agravado en poblado, en banda y por el uso de un arma cuya aptitud para el disparo no pudo probarse, porque no se secuestró ninguna. Y habrá una prueba importante para saber si pudo o no ser autor del robo: la víctima deberá decir si lo reconoce o no, en una rueda de personas, como uno de los asaltantes.