Leonardo Cobarrubia (SEP-San Juan) se impuso en la sexta etapa de la 40 edición de la Vuelta a San Juan, que se disputó de manera integra en Pocito. El ciclista más ganador de la temporada cruzó la línea y abrió sus brazos en un parco festejo, que contrasta con todos los anteriores del calendario rutero actual. Esta vez no hubo sonrisas, y es lógico porque el capitán de los “Bichos Verdes” esperaba otro escenario a esta altura de la carrera. La fatídica primera etapa lo dejó muy lejos de la punta, y sus expectativas de imponerse en la Vuelta se achicaron considerablemente porque delante suyo hay demasiados adversarios que superar. Sin embargo, las carreras se terminan recién cuando baja la última bandera a cuadros, y conociendo a Leonardo, y a su equipo, hoy saldrán a quemar las naves sabiendo que si logran coronar un buen trabajo, podrían -de no pasar al frente- por lo menos ponerse a tiro para pelear la clasificación general con más chances. Si bien es cierto que el mismo Cobarrubia en sus declaraciones a los medios radiales deja entrever que trabajaran para los hombres mejor ubicados; por su linaje no hay que descartar que buscará poner patas arriba la carrera.

