El Año Nuevo Chino 2026, también llamado Fiesta de la Primavera o Año Nuevo Lunar, se celebrará el próximo 17 de febrero, dando inicio al ciclo del Año del Caballo de Fuego, un signo zodiacal que no se vivía desde hace 60 años. Esta festividad milenaria, que se extiende por casi dos semanas, combina antiguas tradiciones culturales con expresiones modernas, desde festivales de linternas hasta fenómenos virales en redes sociales y campañas de grandes marcas de moda. A diferencia del calendario occidental, que empieza el 1 de enero, el calendario chino basa sus años en ciclos lunares. Comienza tradicionalmente en la segunda luna nueva después del solsticio de invierno, motivo por el cual la fecha varía cada año en el calendario gregoriano. En 2026, este día caerá el martes 17 de febrero y está marcado por el Caballo de Fuego, una de las combinaciones más dinámicas dentro de los ciclos del zodíaco chino. El caballo ocupa el séptimo lugar de los doce animales del zodíaco, asociado tradicionalmente a la libertad, la independencia, la iniciativa y la energía en movimiento. Al mezclarse con el elemento Fuego, estos rasgos se potencian, dando lugar a un año que tradicionalmente se interpreta como apto para la acción, la creatividad y la transformación.
En su nuevo libro Horóscopo chino 2026 – Caballo de Fuego (Penguin Random House), Ludovica Squirru anticipa cómo se desplegará este ciclo para cada signo.
RATA
Las ratas, con su habilidad para leer el entorno y optimizar recursos, llegan al 2026 después de meses especialmente complejos, sobre todo para las de tierra (1948 y 2008) y metal (1960 y 2020). La ansiedad, los tropiezos y una salud fluctuante marcaron el período anterior. El año del Caballo les da un impulso inesperado: la energía fuego, bien administrada, favorecerá la estabilidad emocional. Aun así, no es tiempo de cambios drásticos. La clave será gestionar mejor los recursos, ordenar pensamientos y encontrar una forma más sostenible de vivir, sin resignarse: simplemente ajustando el rumbo hacia algo más propio y posible.
BÚFALO
El vínculo entre el búfalo y el caballo es intenso, casi novelesco: atracción, choques, reconciliaciones. Esa energía se duplica en 2026 debido al fuego, que afecta al metal presente en la esencia del búfalo. Esto lo vuelve más sensible, amoroso y dispuesto a iniciar o profundizar relaciones. Abrir el corazón puede traer luz, pero también vulnerabilidad. Por eso, será fundamental poner límites claros y apoyarse en herramientas emocionales como la terapia o la meditación. La salud física también requerirá atención. Un año para sentir más, sí, pero con contención.
TIGRE
El tigre atraviesa un año de mucho trabajo, probablemente sin los reconocimientos esperados. Incluso podría verse envuelto en situaciones tensas o escándalos, sobre todo los tigres de madera (1974), metal (1950 y 2010) y fuego (1986). El resto también podría sentir impacto en la salud por estrés. Como parte de la tríada de fuego —con el caballo como líder y el perro como aliado—, al tigre le toca aportar su energía madera, lo que puede generar desgaste. Se recomienda discreción, disciplina, trabajo en equipo y evitar gastos innecesarios. No es un tiempo para iniciar proyectos grandes. Rodearse de buenos profesionales será clave para evitar complicaciones.
CONEJO
El año de la serpiente terminó mejor de lo que parecía, aunque cargó a los conejos con tensiones ajenas y altibajos globales. En 2026, el ciclo del caballo se presenta prometedor, siempre que mantengan apertura mental, paciencia y seguridad personal. Aunque la imagen del conejo ante un incendio puede aparecer por la intensidad del fuego, la energía del caballo es favorable: elimina trabas, ordena caminos y ayuda a avanzar. Es un año para priorizar la salud emocional, organizar proyectos y fortalecer la intuición.
DRAGÓN
Luego de un año muy exigente, el dragón necesita reordenar su energía vital. El fuego del caballo puede ofrecer impulso, pero también generar choques si no administra bien su poder personal. El 2026 es ideal para revisar estructuras laborales, redefinir prioridades y soltar vínculos que restan. Puede haber tensiones, pero si actúa con diplomacia, encontrará estabilidad. Este ciclo invita a elegir batallas con más sabiduría y a bajar la intensidad para construir bases sólidas.
SERPIENTE
Tras ser protagonista del ciclo anterior, la serpiente entra al año del Caballo con alivio, aunque algo agotada. La energía fuego es directa y a veces invasiva para su naturaleza introspectiva. El 2026 pide orden emocional, claridad y menos dependencia de factores externos. Las serpientes flexibles tomarán decisiones importantes sin sobresaltos. En lo social, conviene evitar discusiones y enfocarse en personas confiables. La prioridad del año: proteger la paz interior.

CABALLO
El caballo vive su propio año con entusiasmo, pero también bajo el riesgo de exagerar. El fuego potencia su impulso y ganas de cambiar todo, pero puede generar desgaste si no administra bien la energía. Es un ciclo marcado por mudanzas, redefiniciones laborales y movimientos afectivos. Para aprovecharlo, necesitará orden y constancia. Las oportunidades llegarán, pero deberá evitar la dispersión y elegir un rumbo firme. El mantra del año: avanzar, sí, pero sin quemarse.
CABRA
La cabra se enfrenta a un año intenso, movido y a veces desafiante. El fuego del caballo la invita a afirmar su voz, ordenar emociones y recuperar la confianza. El 2026 puede traer mejoras económicas, formalización de proyectos creativos y cierres necesarios en lo afectivo. Aunque habrá meses exigentes, encontrará sostén en vínculos genuinos. La clave será evitar la melancolía y sostenerse en lo auténtico.
MONO
El mono vive un año dinámico y fértil para reinventarse. La energía fuego amplifica su ingenio, aunque también puede llevarlo a dispersarse si no se organiza. Viajes, alianzas y oportunidades laborales tocarán su puerta, pero será esencial evitar impulsos financieros o afectivos. Los monos en transición podrían atravesar giros bruscos que abrirán nuevos caminos. La clave: foco, descanso y rodearse de personas confiables.
GALLO
El gallo inicia el 2026 con necesidad de reordenar prioridades. El fuego del caballo puede generar tensiones en lo laboral y familiar si insiste en controlar demasiado. Este año lo invita a flexibilizar, escuchar y adaptarse. Habrá movimientos en equipos de trabajo y revisiones importantes en vínculos afectivos. Si abandona el perfeccionismo extremo, podrá estabilizarse a mitad de año.
PERRO
El perro, parte esencial de la tríada de fuego, será uno de los grandes protagonistas del 2026. La energía del caballo lo impulsa, lo activa y le da visibilidad. Será un año de avances profesionales, alianzas positivas y decisiones importantes. Sin embargo, también podría agotarse si intenta abarcar más de lo posible. Deberá cuidar el cuerpo, poner límites y mantener una rutina saludable. Lo afectivo se potencia: pueden consolidarse relaciones o aparecer nuevos vínculos significativos.
CHANCHO
El chancho ingresa al año del Caballo con la necesidad de equilibrar su vida personal y su energía vital. El fuego puede resultar demasiado intenso, pero también ayudará a tomar decisiones que venía postergando. Es un año para ordenar finanzas, simplificar rutinas y priorizar la salud emocional. En lo laboral, podría haber oportunidades inesperadas si se mantiene flexible. En lo afectivo, el chancho recuperará entusiasmo si se rodea de personas que lo valoren sin exigencias desmedidas.

