A partir del corriente mes de febrero ha entrado en vigencia en la provincia un nuevo cuadro tarifario para las multas de tránsito con las que se busca, según lo anunciado por el Ministerio de Gobierno, del que depende la Dirección de Tránsito, ordenar la circulación y garantizar la seguridad vial, además de ofrecer incentivos para quienes cumplen con sus responsabilidades y desalentar a los que reinciden con las infracciones de tránsito. Si bien estos objetivos están bien planteados y corresponden al sentido común, se considera que los nuevos valores están lejos del alcance del ciudadano común que pueda resultar sorprendido en alguna irregularidad o infracción, especialmente aquellas que tienen que ver con la documentación del vehículo y no con las condiciones en que se encuentra el conductor del automotor. En este sentido no se puede aplicar una multa de 361.000 pesos por no tener en regla el carnet de conducir lo mismo que por conducir en estado de intoxicación alcohólica. La gravedad de este último caso es evidente, mientras que no contar con el carnet de conductor en regla o no poseerlo en ese momento, es menos graves que conducir alcoholizado o bajo los efectos de alguna droga. Hay que tener en cuenta que por estas mismas infracciones a un conductor de camión se le aplica una multa de 433.000 pesos y al de una moto, 144.400 pesos.
