Durante estos días de tormentas en San Juan, muy en especial en zonas de montañas, las crecientes tuvieron un papel relevante, debido a que cortó rutas y calles en distintos departamentos. Pero también mostró falta de educación ciudadana ante estas situaciones, en las cuales corren peligro, no solo los bienes materiales, sino también la vida misma.

Precisamente, las crecientes de agua que arrastró piedras, ramas, arbustos y todo tipo de material sacó a la luz la falta de prudencia de muchas personas, en especial, conductores de distinta clase de vehículos como motos, autos y camionetas. Esto quedó registrado en fotos y videos que vio toda la provincia. Todo por la ansiedad de muchos conductores que pretenden cruzar esos ríos, sin tener la menor intención de esperar el tiempo que sea necesario hasta que baje la intensidad que trae la fuerza del agua. Así se pudo conocer, como un motociclista perdió su vehículo arrastrado por la corriente de agua, otros rodados quedaron atascados o bien en dos ruedas, entre otras experiencias.

Se trata de personas adultas que en la escuela primaria ya recibieron alguna enseñanza sobre cómo actuar ante un siniestro como los sismos, por ejemplo. Sin embargo, no llevan a la práctica una de las primeras menciones que se hacen ante una situación crítica: mantener la calma.

Es que en la vida cotidiana hay una extrema ansiedad de transitar rápido, de girar primero en una esquina o pasar a un vehículo que va a delante. Son todas prácticas equivocadas que llevan a las personas a cometer infracciones de tránsito, que a veces pueden costar la vida. Así ocurre en la actualidad con las tormentas que forman crecientes. Son muchos quienes a toda costa, sin tener la menor precaución o porque sienten que nada malo les pasará, que se olvidan de tener tranquilidad y paciencia ante una situación de peligro.

Esto lleva a pensar que se debe intensificar la educación ciudadana ante situaciones que presenta la naturaleza, como sismos, lluvias, granizo, crecientes, vientos y todo aquello que trae como consecuencia.

No se debe dejar de lado la educación sísmica, en las escuelas primarias y secundarias, como también se hace muy necesario que el Gobierno Provincial y Municipios insistan en campañas de concientización ante esta clase de situaciones. Todo sea para salvar la vida de los sanjuaninos.