25 de febrero de 2026 - 21:54

Importancia de la activación de la primera mina de oro durante la actual gestión gubernamental

La puesta en marcha del operativo de transporte del mineral producido en el proyecto Hualilán, ubicado en el departamento Ullum, con destino a la planta de Casposo, en Calingasta, representa mucho más que el inicio de una etapa logística. Se trata de un acontecimiento histórico para la provincia de San Juan: la activación de la primera mina de oro durante la actual gestión gubernamental luego de 17 años sin nuevos desarrollos productivos de este tipo.

El hecho ha sido destacado por las autoridades provinciales encabezadas por el gobernador Marcelo Orrego, junto a funcionarios del área minera y directivos de las empresas involucradas. No es para menos. El comienzo del traslado del mineral simboliza la consolidación de una política orientada a fortalecer la actividad minera como motor económico provincial, generando empleo, inversión y movimiento en las economías regionales.

Con este operativo, las tres empresas sanjuaninas adjudicatarias de la licitación convocada por Golden Mining iniciaron formalmente sus tareas, cumpliendo el cronograma acordado con el Ministerio de Minería. El esquema contempla controles de carga, monitoreo permanente y trazabilidad logística, elementos clave para garantizar seguridad, orden y previsibilidad en cada etapa del proceso.

Desde el punto de vista estratégico, la decisión de trasladar el mineral hacia la planta de Casposo constituye una solución eficiente. Permite iniciar la producción sin construir una nueva planta en Hualilán, reduciendo costos, acortando tiempos y reutilizando infraestructura existente. La planta, con capacidad para procesar 300.000 toneladas anuales y niveles de recuperación superiores al 90%, vuelve así a operar tras permanecer inactiva desde 2019.

El impacto económico también resulta significativo. La reactivación genera 116 empleos directos y alrededor de 100 indirectos, revitalizando la economía de Calingasta y reafirmando el papel de la minería como dinamizadora del trabajo local. A ello se suma un aspecto cada vez más relevante: la sostenibilidad. Hualilán se convirtió en el primer proyecto de exploración del país con certificación de carbono neutral, alineando la actividad con estándares ambientales modernos mediante el aprovechamiento de instalaciones ya existentes.

Sin embargo, el avance productivo también deja al descubierto desafíos estructurales que no pueden ignorarse. El transporte diario de entre 35 y 50 camiones por la Ruta Nacional 149, atravesando el antiguo puente sobre el río Calingasta y continuando por la Ruta Provincial 412, evidencia la necesidad urgente de fortalecer la infraestructura vial.

La autorización otorgada por la Secretaría de Gestión Ambiental y Control Minero, condicionada a estrictos ensayos de carga, demuestra prudencia institucional. Pero el problema exige soluciones definitivas. El proyecto de construcción de un puente tipo Bailey y un desvío de 1.700 metros sobre la margen izquierda del río Los Patos -financiado por la empresa minera- aparece como una obra imprescindible para garantizar seguridad y sostenibilidad operativa.

El desafío ahora es claro: que este hito minero no sea solo un símbolo de reactivación económica, sino también el punto de partida de un desarrollo equilibrado, donde producción, ambiente e infraestructura avancen al mismo ritmo.

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