7 de octubre de 2025 - 06:00

La monda de canales, un trabajo que asegura el aprovechamiento del agua

Con una inversión superior a los 1.700 millones de pesos, San Juan completó la limpieza de 1.311 kilómetros de canales y el saneamiento del Dique José Ignacio de la Roza, garantizando la eficiencia del sistema hídrico provincial.

Hay obras que no buscan lucirse, pero de ellas depende la vida misma. La monda de canales -esa tarea silenciosa y muchas veces subestimada- es una de ellas. Este año, San Juan ejecutó un operativo de magnitud inédita. Se licitaron y realizaron trabajos en distintos departamentos para limpiar más de 1.300 kilómetros de canales, con una inversión que superó los 1.700 millones de pesos. Además, se concretó el saneamiento del Dique José Ignacio de la Roza, una labor que estaba pendiente desde hace 25 años.

La monda tiene un objetivo técnico claro. Restituir el caudal de los canales eliminando sedimentos, malezas y residuos, y raspando las superficies de hormigón donde es necesario. Pero detrás de esa tarea se esconde una meta mucho más amplia: asegurar que el agua -ese bien escaso y vital en la geografía sanjuanina- llegue sin obstáculos a los cultivos y a las poblaciones que dependen de ella.

El operativo, realizado por el Departamento de Hidráulica, abarcó la Primera y Segunda Zona de Riego (los valles de Tulum, Ullum y Zonda) y la Tercera Zona, que comprende Jáchal, Iglesia y Calingasta. Con la red troncal ya saneada y el sistema en funcionamiento, el agua de riego volvió a circular por los canales principales, como el Canal del Norte, el Céspedes y el Canal Ciudad, con distribuciones a través del Partidor San Emiliano hacia distintas áreas de oasis agrícola.

Sin embargo, lo que se encontró durante las tareas de limpieza deja una lección amarga. Los residuos extraídos -plásticos, neumáticos, escombros y hasta electrodomésticos- son el reflejo preocupante de una falta de conciencia ambiental que todavía persiste. No hay sistema hidráulico que funcione bien si la sociedad no acompaña con responsabilidad.

La magnitud de la monda de 2025 demuestra que, cuando el Estado planifica y ejecuta con previsión, los resultados son palpables. Hoy los canales están limpios y el agua fluye con eficiencia. Pero su conservación dependerá de todos. Cuidar los cauces no es solo una cuestión técnica. Es un acto colectivo de respeto por el agua y por el futuro de San Juan.

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