Luego de 7 películas y 29 años de espionajes, peripecias y acción extrema poniéndoles el cuerpo sin escatimar, a sus bien puestos 62 años Tom Cruise se despide de Ethan Hunt y de la ya icónica saga Misión Imposible con Sentencia final, que hoy llega a la cartelera provincial en estreno nacional. Se trata de la octava y última entrega de este universo que arrancó en 1996 y que bajo la batuta de 5 directores, se convirtió en un clásico del género que cautivó a varias generaciones. Cuarta consecutiva bajo el sello de Christopher McQuarrie (también producida por Cruise), se trata de un verdadero broche de oro y no solo por ser la producción más costosa de todas las “Misiones imposibles’. Es que si bien -como siempre pasa- hay elogios y observaciones, en general la crítica le levantó al pulgar con ganas a esta despedida. ¿Qué destaca? Obviamente las tremendas escenas de acción (como la submarina y la aérea), de esas que le han valido el mote de “espectáculo visual’; también la brutal entrega de Cruise (que no usa dobles de riesgo), los efectos especiales, que la hacen más inmersiva; y varios guiños retrospectivos, solo visibles para entendidos, que bien vale como un mimo y reconocimiento a los fanáticos que los acompañaron. Y claro, una historia de tensión que sustenta y complementa más que bien.