Desde principios de esta semana la Policía de San Juan ha incorporado el uso de las pistolas Taser, un recurso que es de gran utilidad en la lucha contra el crimen y la delincuencia cuando el objetivo es preservar la vida del agresor sin recurrir a armas letales.

Con ese objetivo han llegado a la provincia 40 pistolas que estarán a disposición de 16 efectivos policiales de grupos especiales como GERAS, GAM e Infantería especialmente entrenados para utilizarlas en situaciones de alta complejidad.

La idea es seguir implementando, posteriormente, su utilización en la zona céntrica de la Ciudad Capital y en otros departamentos en los que se considere necesario en relación a la cantidad de población y el número de delitos que habitualmente se registran en distintas jurisdicciones.

Hay que tener en cuenta que en muchos países del mundo, el uso de armas no letales, como en este caso la Taser, ha demostrado ser una estrategia efectiva para reducir la violencia en enfrentamientos entre delincuentes y las fuerzas de seguridad. Como para citar un ejemplo, en EEUU el uso de armas no letales como la pistola Taser ha contribuido a reducir un 40% los casos de muertes en intervenciones policiales. Sin embargo su uso no está exento de riesgos ya que en el 8 % de los casos pueden producirse lesiones por caídas bruscas.

En relación a su funcionamiento, las Taser son capaces, cuando son accionadas, de generar una contracción muscular que inmoviliza a las personas durante 5 segundos, pero sin pérdida de conciencia. A los pocos segundos el individuo retoma el control sobre sus músculos.

Por otra parte, en función a la seguridad eléctrica, el dispositivo trabaja con un amperaje muy bajo, incluso menor al de un disyuntor domiciliario, lo que las hace muy segura desde el punto de vista médico.

En la Argentina el uso de la Taser supo generar numerosas controversias, especialmente durante el gobierno de Mauricio Macri, quien a través de su ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, intentó implementarla a nivel nacional, ante numerosas críticas de los sectores opositores al gobierno.

En nuestra provincia, en donde se han invertido más de 279 millones de pesos en la compra de los dispositivos, el uso de la pistola Taser será de gran utilidad para combatir la delincuencia barrial que suele dar lugar a interminables persecuciones policiales en las que, en ocasiones, los efectivos deben evitar la fuga de los cabecillas de las banda que suelen escaparse trepando techos y saltando medianeras. Con la Taser se podrá reducir a esos grupos, que son los mismos que después realizan asaltos, robos a mano armada, entre otros crímenes de gravedad.