Cuatro años pasaron desde que actuó en San Juan por última vez y ahora regresa pero en una faceta diferente, la de cantautora. Dedicada a los escenarios, Claribel Medina vuelve con Gardenias y Gladiolos, un espectáculo musical que pondrá en escena el viernes próximo en el Casino Del Bono. Un show "muy alegre’ según definió en charla con DIARIO DE CUYO, con historias "de infidelidades, pasión y vida’ que se cuentan a través de la música y en la que incluso agrega canciones de su autoría. Espectáculo que a su vez la lleva de gira por el país, mientras ensaya dos proyectos teatrales que pondrá en marcha el mes próximo. A esto está abocada la polifacética artista, que puso pausa a una TV donde interpretó a personajes entrañables en tiras como Naranja y media o Los Roldán, pero que le fue un poco esquiva en los últimos tiempos: después de la salida del aire de Cuestión de Peso, el reality que conducía junto al Dr Alberto Cormillot, tuvo una participación en Mis amigos de siempre, que intentó "vender’ un triángulo entre ella, Soledad Silveyra y Osvaldo Laport, pero que finalmente no prendió en el público.
– Se complementan, en ambas pongo el alma. Una cosa es seguir una melodía, en contacto directo con el público, y otra cosa es la actuación a través de un personaje, que te recubre. En la música uno tiene su alma abierta, es una comunicación más directa con la gente.
– Sí y también tiene con su significado; Gardenia es mujer que con su aroma llena el espacio masculino y gladiolo es espada que rompe al medio el corazón femenino. Tenés el gladiolo fiel, el abandónico, el amoroso, tenemos de todo, vos elegís después con qué gladiolo te quedás.
– Y… he probado varios gladiolos (risas). Ahora estoy bien, solita.
-Cada trabajo necesita de una entrega específica, y las mujeres estamos acostumbradas a hacer varias cosas a la vez. Si me preguntan qué me llena más, siempre es por el lado artístico, la actriz y la cantante, la escritora, más que la conductora, porque me llena más el alma crear un personaje. La conducción me fascina, pero tiene que ser algo que guste.
– Absolutamente, es un proyecto que yo elegí, creí en él, creo en él. Me llenó de satisfacción y creo que hubo gente que pudo cambiar su estilo de vida y estuvo buenísimo durante esos cuatro años. Me sentí muy completa haciendo Cuestión de peso (por El Trece).
– Y el programa ya tenía 4 años en el aire y también coincidimos con una pelea casi imposible de ganar, que era Avenida Brasil (Telefe), que justo cuando salimos del aire pasó a la noche. Tuvimos que pelear con esa novela que ha sido el programa del año. La gente sigue eligiendo la ficción, historias complejas, donde los personajes tengan algo que desarrollar, y que la gente se sienta identificada. Entonces, pelear con ese producto era imposible y cuando cambiamos de horario ya no pudimos conquistar esa franja y salimos del aire.
– Es una posibilidad también, si un programa baja de rating claramente no está llenando las expectativas de la gente. Por ahí había llegado a su final, nunca lo sabré, quizás a la gente no le interesaba. Además fue un proyecto muy golpeado desde el afuera, muy criticado. Una cantidad de hechos coinciden para que el combo sea un éxito o un fracaso.
– Sucede hace bastantes años y ha manejado de alguna manera adónde se va. Creo que el productor tiene que ganar dinero y si no le cierra el proyecto, lo cambiará. Lo preocupante sería el no comunicar que las cosas van a cambiar y que el actor no sepa hacia dónde tiene que decidir su camino. Pero la televisión siempre ha sido un azar y lo va a seguir siendo. Convengamos que hay poderes económicos
muy grandes.
-No interesó la historia de los adultos, entonces se buscó un camino diferente en la novela, en la que igual siempre supimos que iba apuntada a la juventud.
– Es una decisión de los periodistas. Están en todo su derecho, tienen libertad. Si me preguntas por qué no estuve nominada por un personaje de actuación te contestaría lo mismo: hay personajes que yo he adorado, donde hice un buen trabajo y no fueron nominados… y bueno, qué le vamos a hacer. Por ejemplo Consentidos es un éxito en Italia y acá en Argentina, por esa característica ingenua que tiene porque es coproducción con Disney, no se permite jugar con cosas más pesadas y la Argentina está acostumbrada a una televisión más agresiva.

