Con 35 años de trajinar escenarios, Hugo Varela regresó a San Juan para mostrar su nuevo espectáculo, Explosivo, donde además de nuevos estrambóticos instrumentos, creados por él mismo como experto luthier, trae nuevas canciones, y monólogos con un humor particular, que tiene su sello personal. Ayer actuó en el Teatro de Albardón y hoy tendrá una segunda función en Renatto (ver aparte).
El hombre detrás de la gran barba, mantiene un vínculo especial con la provincia porque su padre era jachallero, viene de hacer cine (Romper el huevo), una incursión que aunque admite que "fue muy difícil", repetiría, pero en algo humorístico, lo suyo. "Siento que me tira hacer reír", dijo a DIARIO DE CUYO.
-Con el público hago todo un intercambio desde el comienzo, es una explosión entre todos. El hombre bala tiene que ver un poco con el recuerdo de la infancia, de los circos, que uno quería ser hombre bala y esta es la oportunidad que tengo, a esta altura. Me meto en el cañón con guitarrita y todo.
-Sí, pero también las canciones y las nuevas formas que el público se conecte y participe. En Explosivo hay algunos instrumentos extraños, una flauta que tiene una embocadura de una punta y del otro lado también, es una flauta capicúa, la tocamos a dúo con Lucas. Un engendro, mutación genética, empieza guitarra, sigue un fuelle y termina con el tecladito del acordeón.
-En general yo registro las ideas dentro del espectáculo, las canciones, la música, todo, igual son tan inútiles los artefactos, me sirven a mí nomás (risas).Tocar esos instrumentos es tan complejo, hay que estar muy adiestrado para eso.
-Desde que se descubrió que el humor es necesitado, buscado y útil, fue invadido por rubros que no tienen que ver con el humor, locutores, vedettes… cualquiera se anima a hacer humor. Esto coincide con un apertura del lenguaje o algo así, que se desbocó en la televisión y se contagió a la radio. No cualquiera debería hacer cualquier cosa. Siento que esta usado medio masivamente, pero sin criterio, se pierde calidad.
-Sí, si, lo cual me hace soñar con que hay una lejana justicia en el aire. Cuando yo hablo con la gente es como que diferencian, ven. La diferencia tiene que ver con la puntería, con lo desordenado, con lo inexperto, con decir cualquier cosa. Falta de tacto, de calibrar.
-Opinar sobre lo que hay, es difícil, en todo caso me pondría pensar en lo que falta, en lo que no hay. Todos supongo que muestran lo mejor que pueden y les da hasta ahí, ¿por qué? ¿Qué pasa? La sensación es que empujan para adelante y no hay mucha puntería. Lo artístico tiene que ver como se dice la cosa, a veces no es importante el texto, sino como uno lo diga.

