Dúo de oro. Baglietto y Jairo mostraron sus Historias con voz y se llevaron los aplausos sanjuaninos.

 

La noche se llenó de música en el concierto navideño organizado por la Legislatura provincial, con un programa que incluyó voces y músicos sanjuaninos; y una dupla de lujo como Juan Carlos Baglietto y Jairo. No hubo show de fuegos artificiales por decisión de las autoridades provinciales de apostar por un festejo sin pirotecnia.

Unas 10 mil personas se dieron cita anoche frente al escenario que montaron en Libertador y Las Heras para el tradicional evento que abrió el Coro de niños y jóvenes de la Universidad Nacional del San Juan, que dirige Jorge Fuentes. De gala, vestidos las chicas, moñito y tiradores los varones y todos con gorro navideño entregaron cuatro obras relacionadas a la celebración. Luego fue el turno de la Orquesta Escuela, que con 50 de sus integrantes dirigidos por Hildemaro Villareal, interpretaron obras de Mozart, Vivaldi, Tchaicovsky y Por una cabeza. Ambas formaciones se llevaron encendidos aplausos que reconocieron el talento y la frescura infantil.

 

La Camerata, a su turno, ofreció obras populares con su habitual calidad interpretativa, logrando llegar al público que por ejemplo, acompañó con palmas su versión de la cueca de Saúl Quiroga, Corazón. Luego de unos 20 minutos de actuación cerraron con Libertango de Astor Piazzolla como bis.

Pasadas las 23 subieron a escena Baglietto y Jairo para presentar su espectáculo Historias con voz, que ya habían traído al Teatro del Bicentenario en mayo. De buen semblante, sonrientes, ambos vestidos de negro, con chaleco y camisa, comenzaron a transitar esas canciones que formaron parte de su repertorio durante años y que al cierre de esta edición ofrecían ante un nutrido marco de público que los recibió cálidamente y pudo disfrutar de dos de las voces más reconocidas de la canción nacional.

Locales. Antes de la dupla nacional actuaron el Coro de Niños y Jóvenes, la Orquesta Escuela y la Camerata.

Fue el broche de oro para noche dinámica, que fluyó sin tropiezos, con acertados repertorios y colmada de talento.

 

 

 

Recuerdo. La gente aprovechó para tomarse fotos con Papá Noel y los Reyes Magos antes del concierto, que se veía así desde el aire.