11.4 de rating promedio es lo que hizo el regreso de Mirtha Legrand a la televisión, el sábado pasado, desde las 21.29, en El Trece. Y con esa cifra, La noche de Mirtha venció a su competencia, el último programa de PH, por Telefe, conducido por Andy Kusnetzoff, quien para el adiós al 2020 y para enfrentar a la diva, tuvo en su mesa a un seleccionado de colegas femeninas: Vero Lozano, Flor Peña, Zaira Nara, Paula Chaves y Jésica Cirio. Sin embargo, con 7.8 puntos promedio, quedaron bastante debajo del programa de La Chiqui, en el que sólo estuvieron las mujeres del clan: su nieta Juana, quien desde marzo tomó la posta ante el retiro voluntario de su abuela; su hija Marcela Tinayre y su bisnieta Ámbar de Benedictis, la gran sorpresa orquestada por Marcela, que -fue trending topic- y que a juzgar por sus caras, dio la sensación de que no le cayó del todo bien a Juana, acostumbrada a preservar a sus cachorros. Pero además, el regreso de la "reina madre", a sus 93 años y luego de meses acuartelada en su hogar, se convirtió en lo más visto de ese sábado y fue el programa con más rating de todo el año. Y esto sin contar que fue tendencia en Twitter, donde hubo desde efusivas felicitaciones hasta memes.
Más allá de la expectativa generada desde el mismo envío y también con la cartelería que su nieto y productor Ignacio Viale desplegó en Capital, con la frase Ella vuelve (y que a Mirtha, lo confesó, le hizo pensar en Cristina Kirchner), la gran algarabía corrió por cuenta de su núcleo familiar, sin subestimar la alegría de los seguidores de volver a ver a su diva (bastante más delgada por cierto). Fue una mesa distinta por lo propio de la vuelta, pero sin mayores novedades. Un arengado tributo a Mirtha como invitada de su propio ciclo, donde no faltaron los saludos grabados de famosos que cuentan entre sus afectos (Darín, Susana, Lanata, Campanella, Borges, Suar), anécdotas (más de una ya bien conocida, aunque el público se renueve), chascarrillos entre las tres generaciones ("Yo soy la primera princesa", le marcó entre risas Marcela a Juana) y comentarios de actualidad: el gobierno y el manejo de la pandemia, la vacuna, la falta de trabajo, la desocupación, etc. Todo atravesado por las emociones a flor de piel de la diva, que lagrimeó con el video y la carta de su nieta y desgranó algunas confesiones personales, por ejemplo que a veces despierta llorando a su fallecida gemela Goldie, a quien no pudo despedir; o que si bien al principio de la cuarentena encontró un tiempo de relax que fue bienvenido, con el transcurso de los meses se tornó "insoportable"; y que en este tiempo también sufrió una alteración de sus cuerdas vocales. Y aunque mujer de carácter siempre, por momentos se la vio frágil.
"Yo no quiero que termine este programa", dijo Legrand feliz, luego de brindar por la llegada de la vacuna (tomó partido por una) y la unión del país. Una rentré y despedida que funcionó. Con más o menos aplausos, el éxito les sonrió una vez más.