Nació en Wisconsin, Estados Unidos, el 6 de mayo de 1915. Murió en La Meca, Hollywood, el 10 de octubre de 1985, a los 69 años. Un ataque cardíaco lo sorprendió mientras escribía detalles de una escena. En ese

lapso, se convirtió en un precoz actor, director, guionista y productor, que marcó un antes y un después en el séptimo arte. Pero antes ya había revolucionado el teatro (a los 10 años produjo su primera obra, Doctor Jekyll & Mr. Hyde, que dirigió, adaptó y protagonizó) y la radiofonía. Era apenas un veinteañero cuando desató el horror en su país con el envío radial La guerra de los mundos. Ciudadano Kane fue su carta de presentación en el cine. Sospechado de comunista, tuvo que emigrar a Europa, pero su talento le permitió volver. Aquí un repaso de 10 escenas de su vida y obra.

1. Teatro de cuna

Joven prodigio y huérfano desde niño, volcó su pasión en el teatro y encontró su hueco en la escena neoyorquina gracias al programa gubernamental Federal Theatre Project, con el que produjo adaptaciones de "Macbeth" y "The Cradle Will Rock". En 1937 formó la compañía del Teatro Mercury, junto a John Houseman. Su primera obra fue "Julius Caesar", adaptada a los tiempos modernos con una alegoría sobre el fascismo. Veinteañero, fue uno de los empresarios más jóvenes de Broadway.

2. Paranoia colectiva

Luego de su éxito en Broadway, Mercury Theatre llegó al radioteatro: The Mercury Theatre on the Air. Fue en ese marco que tuvo lugar La Guerra de los Mundos, en octubre de 1938. Se trató de una célebre pieza radiofónica de la CBS, de 60 minutos y basada en la novela de H.G. Wells, que recreaba la llegada de marcianos a Nueva Jersey y la destrucción de barrios enteros con rayos mortíferos. Fue en verdad una broma previa a la noche de Halloween, pero creó una paranoia sin precedentes en la sociedad estadounidense, que creyó el relato.

3. Salto al cine

La brillante travesura de "La guerra de los mundos" le abrió las puertas de Hollywood de par en par y los estudios RKO -una de las compañías clásicas del Hollywood dorado- le firmaron su primer contrato y le dieron control artístico absoluto, con apenas 26 años. Esa confianza desembocó en "Ciudadano Kane".

4. Gran y pobre ciudadano

La ópera prima del artista, Ciudadano Kane (1941) fue un fracaso comercial que hizo perder 150 mil dólares (una fortuna en esa época) a RKO; y ya no pudo recuperar la confianza de los grandes estudios. A su vez, es considerada una de las mejores películas de la historia, candidata a nueve Oscar, incluidos mejor película, actor y director (ambos para Welles). Obtuvo el de mejor guión original, junto a Herman J. Mankiewicz. La cinta cuenta la vida del magnate de la prensa Charles Foster Kane, una figura ficticia basada en la vida del magnate William Randolph Hearst.

5. Rosebud

Es el último suspiro de Kane antes de morir en una secuencia legendaria que forma parte de los anales del cine. Se trata de la palabra escrita en el trineo con el que el protagonista jugaba de niño en la nieve, y la escena, aún siendo un gran misterio para muchos, ilustra la infancia perdida del personaje, convertido en millonario a una pronta edad.

6. Loco por Shakespeare

Su gran pasión. "Macbeth" la rodó en menos de un mes en 1948 dentro de un estudio, mientras que la filmación de "Othello" se alargó entre 1949 y 1952 por problemas de financiación, que le obligaron a aceptar distintos trabajos alimenticios para reunir el dinero necesario para completar el proyecto.

7. Sus mujeres

Welles se casó tres veces y tuvo un hijo con cada mujer. Su primera esposa fue Virginia Nicholson, cuyo matrimonio duró desde 1934 hasta 1940. Tres años más tarde se casó con la hermosa Rita Hayworth -su matrimonio más famoso-, pero se divorciaron en 1948. Filmaron juntos "The Lady From Shanghai" (1947). Con Paola Mori se casó en 1955 y el matrimonio se mantuvo hasta la muerte de Welles, aunque eso no le impidió mantener una relación de 19 años con la actriz croata Oja Kodar.

8. De cátedra

Posiblemente, una de las escenas más analizadas y estudiadas de su filmografía es el plano secuencia de más de tres minutos con el que abre el filme Touch of Evil. Sin duda, uno de los ejemplos del virtuosismo y sincronización con la cámara de Welles, con cambios constantes del encuadre, intercambiando planos y mostrando la amplitud del espacio.

9. Pase de boleta

John Huston presentó el Oscar honorífico a Welles en 1971 y el artista, que no estuvo presente en la ceremonia, lo aceptó con un vídeo donde dijo: "Es más divertido mirar adelante que hacia el pasado. Treinta años de carrera dan para mucho, pero no puedo olvidar que pasé ese tiempo solo".

10- Su lugar en el mundo

Las cenizas de Welles, amante de España y en concreto de Andalucía y los toros, reposan en Ronda (Málaga), en la finca "Recreo de San Cayetano", propiedad del exmatador de toros Antonio Ordóñez, donde se depositaron por expreso deseo del cineasta, una