La imaginación y la estimulación sensorial no tienen límites. En dos horas y media, la flamante sala “Turbo” del complejo Cinemacenter, en el Híper Libertad, funcionó de acuerdo a las expectativas con su primera proyección. Nada menos que la estrenada Star Wars Episodio 8: Los últimos Jedi. Gracias a la incorporación de la tecnología Dolby Atmos (Super Sound and Vision) lleva a la misma película sacarle todo su potencial en efectos visuales y sonoros. Aprovechando la calidad del formato en 3D y de un complejo sistema de bocinas, los graves y agudos distribuidos en todo el espacio, hacen que la experiencia cinematográfica sea total. Para los espectadores, que en su mayoría, los fans más exigentes de la saga galáctica de Lucas Film (con las gafas oscuras para mirar 3D) quedaron inmersos en el universo de la película de manera instantánea.

 

 

 

La marquesina de color amarillo y la fanfarria de obertura de John Williams causaron sensación por apreciar un nuevo capítulo de esta historia que conecta a varias generaciones. Las primeras escenas de la escaramuza entre naves estelares en el primer acto y las texturas de elementos naturales, explosiones y el choque de sables de luz, impregnaron los sentidos en todo el ambiente. Se pueden apreciar y distinguir cada detalle, cualquier objeto o sonido y al mismo tiempo, captar en su totalidad los elementos del espacio proyectado, dando una sensación sonora más natural y con un resultado muy estimulante. Incluso, se pueden apreciar los susurros, los diálogos y los silencios con una claridad y nitidez sorprendente. Además, otro punto a favor, fue el confort que ofrecen las nuevas butacas, que ante una extensa emisión del film, son ideales para compensar tanto tiempo con el cuerpo en reposo.

El nuevo sistema de entretenimiento resulta recomendable para este tipo de películas, por lo que será un lugar bastante demandado para aquellos que quieran sentir al máximo las bondades del séptimo arte.