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TEMPORADA LÍRICA

Marcelo Ayub dirige La Traviata en el Teatro del Bicentenario: "Si no vieron ópera, esta es la oportunidad"

El reconocido director musical, que hace más de dos décadas se desempeña en el Teatro Colon, habló del título que regresa bajo su batuta.

Por Estela Ruiz M. 10 de octubre de 2026 - 08:09

En el marco del 10° aniversario del Teatro del Bicentenario, la emblemática ópera La Traviata regresa a su escenario. Para esta ocasión especial, la célebre obra de Verdi contará con la prestigiosa dirección musical del reconocido director mendocino Marcelo Ayub, integrante del staff del Teatro Colón, encabezando un talentoso elenco de artistas locales, regionales y nacionales.

Este título, uno de los más interpretados en el mundo del género lírico, tiene un valor profundamente emotivo para el complejo dependiente del Ministerio de Turismo, Cultura y Deporte de la provincia, y para la comunidad en general, ya que en abril de 2017 abrió su trayecto lírico.

Producción del Teatro Colón, llevada a escena en San Juan por el equipo del TB, correrá el telón días 22, 24 y 26 de octubre. En medio de intensos ensayos, el maestro Ayub dialogó con DIARIO DE CUYO sobre el proceso y su relevancia.

—¿Cómo es dirigir este elenco concertado, con trayectorias y experiencias diferentes?

—Bueno, esa es la labor de los directores musicales en una ópera: trabajar con los artistas que nos proponen y hacer lo mejor posible. En este caso particular, al coro de la UNSJ ya lo conocía porque hicimos Pagliacci el año pasado y tenemos una relación de mucha camaradería y cercanía musical. Siempre hay predisposición para aprender, por lo que los ensayos son con gran vivacidad, aprovechando el teatro cantado. En el caso de la orquesta, es un ensamble ad hoc. Vine en agosto a hacer unos ensayos parciales y eso ayudó mucho para poner la impronta del trabajo definitivo. Vamos con un ritmo muy intenso, pero avanza viento en popa.

—Suena complejo encastrar todos esos elementos, ¿es así?

—Sí, es un trabajo de muchísimos detalles y estudio previo. Juntamos a los cantantes, ensayamos con el coro y con la orquesta sola, y les damos indicaciones de interpretación y estilo. Luego se suman los ensayos de escena al piano, los ensayos “alla italiana”, donde se juntan por primera vez solistas, coro y orquesta, pero sentados, para hacer algunas marcaciones; y finalmente los ensayos de conjunto en escenario. Con los artistas locales de la orquesta, el coro, solistas del Opera Studio y cantantes de Buenos Aires, se conjugan muchos elementos para lograr un hecho artístico de gran nivel. Y a todo esto se suma un engranaje técnico impresionante, montando escenografía y luces, con un equipo muy grande que trabaja mancomunadamente.

—Siendo La Traviata un título tan representado en el mundo, ¿qué significa para vos ponerte al frente, en el Teatro del Bicentenario?

—Es un desafío y una satisfacción enormes. La Traviata es una de las óperas más representadas universalmente y resulta compleja en lo musical, lo dramático y la psicología de sus personajes. Hay que ir guiando cómo la música lleva esas emociones. Es una obra que me ha tocado dirigir otras veces y me fascina, además de que disfruto mucho trabajar con el coro por mi formación previa.

—Tu trayectoria como pianista de ópera y director de coros, ¿suma en el trabajo con los artistas?

—En efecto, todo se va sumando. Haber trabajado con cantantes al piano, hacer música de cámara y ópera te da herramientas fundamentales. Cuando llegué al Teatro Colón empecé como pianista del coro estable y hoy mi cargo de planta es maestro preparador de ópera, que funciona como un coach para los cantantes. Ser pianista de ópera te permite aprender el oficio desde adentro antes de enfrentar la conducción de la orquesta.

—Y en lo personal ¿cómo se hace para darle sello propio a una obra tan representada?

—Aunque existan versiones de referencia en plataformas y grabaciones, nunca una es igual a otra. A mí me gusta darles a las obras mis tiempos y matices: las partes ágiles me gustan rápidas y las lentas, bien lentas. Insisto mucho en que las notas escritas hay que interpretarlas y darles color según la dramaturgia, pintando cada situación dramática con los colores de la orquesta y de las voces.

Marcelo Ayub, en uno de los ensayos parciales, en el Teatro del Bicentenario

—Todo esto es del director hacia adentro ¿Y cómo se traduce ese trabajo hacia afuera, hacia el público?

—Esa también es tarea del director. La música busca comunicar y transmitir un mensaje. La Traviata fue una obra muy rupturista en su época, que planteó un tema contemporáneo de su tiempo en 1853, con una carga emocional y social que Verdi volcó en la partitura, y que hoy se puede recibir perfectamente. Pero, además, cuando uno pone el alma y corazón a las notas, la gente lo recibe.

—¿Los directores funcionan entonces como un puente entre la obra, los artistas y el público?

—Yo creo que somos todos un equipo. El director propone, guía y lleva adelante la conducción musical, marcando dinámicas, expresión y contrastes. La batuta no es solo marcar el tiempo; es pedir más fuerza, más sutileza o cambios de color para enriquecer la interpretación.

—Quienes ya vieron La Traviata en el Bicentenario ¿qué diferencia encontrarán?

—Es una versión distinta, principalmente desde la puesta en escena. Esta producción del Teatro Colón es más monumental, con una escenografía gigante y un vestuario extremadamente vistoso. Y siempre es enriquecedor ver distintas lecturas de una obra tan maravillosa.

—Y para la gente que nunca fue a la ópera, ¿es un título accesible?

—Es uno de los títulos más accesibles para una primera vez; y seguro reconocerán de inmediato pasajes célebres como el Brindis. Es una historia muy humana, muy accesible, que aborda temáticas plenamente vigentes, con una gran puesta en escena, con una música hermosa que los va a envolver, con muchos artistas: orquesta, solistas, coro, bailarines… Si no vieron ópera, ésta es la oportunidad, y estoy seguro que van a querer repetir.

—¿Un buen brindis de cumpleaños para el TB?

—El teatro cumple 10 años, que no es poco, y muy activo. Creo que es muy importante para la sociedad contar con este acervo cultural que está en San Juan. Siempre lo comentamos en Buenos Aires, que no es común tener este acervo en otros lados. Es un teatro maravilloso, en la Argentina hay pocos así, no solamente por la infraestructura, sino también por la acústica y la belleza del edificio, por eso tienen que tratar de aprovecharlo y vivirlo.

Debut con Pagliacci y Eugenio Zanetti

Durante su entrevista, Ayub recordó con emoción que su primera experiencia en este escenario sanjuanino fue en noviembre pasado, con la dirección musical de Pagliacci.

“Fue una producción divina de Eugenio Zanetti que nos dejó hace muy poco, así que varios estamos muy tristes”, confesó el maestro respecto al reciente fallecimiento del reconocido escenógrafo y director de arte argentino.

“Tengo que decir con orgullo y tristeza que la última producción oficial que hizo Eugenio fue juntos, acá, en el Teatro del Bicentenario, así que, para mí, tiene una connotación fuerte volver a dirigir en este teatro maravilloso”, agregó el director, quien comentó que ahora se estrena en el Teatro Colón “Los cuentos de Hoffman”, obra que Zanetti estaba preparando cuando falleció, por lo cual el coliseo dedicará la función a su memoria.

La cita en el Teatro del Bicentenario

Producción del Teatro Colón, con reposición del Teatro del Bicentenario, La Traviata, de Giuseppe Verdi, se verá en el Teatro del Bicentenario los días 22, 24 y 26 de octubre, a las 20:00 h.

El Teatro del Bicentenario cuenta con el acompañamiento de la Fundación Amigos del Teatro del Bicentenario, la Fundación Banco San Juan, sus grandes aliados Veladero y Fundación Banco San Juan, y sponsors como Vicuña, Glencore Pachón, Naturgy, Los Azules, CEAC y Leplag.

Para estas producciones se suma especialmente el apoyo de DIARO DE CUYO, Grupo Andesmar y el Consulado de Italia en Mendoza.

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