Por Celeste Roco Navea
A principio de diciembre se realizó la entrega de premios del San Juan Escribe 2025. En una celebración especial enmarcada por el décimo aniversario del concurso literario se conocieron los sanjuaninos galardonados, tras una minuciosa selección de los textos. Uno de ellos fue Luis Carpino Ortíz, un joven que se quedó con el primer lugar de la categoría Revelación Juvenil Individual con su propuesta “Historia de un amor”.
Luis es oriundo de Sarmiento y pasa sus días enfocado en culminar sus estudios secundarios en el Colegio San Antonio de Padua, en Media Agua. Entre exámenes, clases y juntadas con amigos, este año fue particular para el adolescente que se animó a mostrar su talento con la palabra y logró convencer al jurado del concurso literario.
Todo inició cuando era un niño a quien le fascinaba perderse entre las líneas de los cuentos del libro que le había regalado su madre. Tal era su potencial creativo que no demoró en comenzar a relatarles historias a sus padres y a los 9 años se animó a escribir sus primeros cuentos. “Lo mejor que me pudo haber pasado fue aprender a leer, siempre se lo digo a mis padres”, sostiene Luis.
La adolescencia estuvo marcada por otros intereses, hasta que llegó a cuarto año. Fue Mario Aparicí, profesor de Literatura, quien volvió a encender en su interior la chispa por la escritura y la lectura. Las historias detrás de los cuentos quedaron en aquel sarmientino niño, mientras que la versión crecida de Luis apostó por títulos clásicos de autores internacionales.
Con la lectura no demoró en aparecer la inquietud por escribir y fue en ese contexto en el que el joven conoció la existencia del concurso literario. “El profe nos había dicho de presentarnos como Relevación Escolar, pero después fui a las bases y condiciones, vi que se podía participar individual y se me ocurrió presentarme solo. Estuve desde mayo hasta el último día escribiendo el libro, antes de que cerraran. No me convencía mucho, y estuve mucho tiempo escribiéndolo”, comenta.
Si bien reconoce que no hay persona que no se presente en certámenes así sin esperar un reconocimiento del otro lado, asegura que el momento de la premiación lo vivió con nervios extremos. Y no fue el único. Cuando mencionaron su nombre como ganador de la categoría, los docentes que lo acompañaban en la premiación no pudieron contener las lágrimas, mientras que sus compañeros estallaron de alegría, compartiendo el logro.

“Yo estaba muy nervioso. Cuando dijeron que había ganado lo único que hice fue agachar la cabeza, porque me puse muy nervioso”, recordó Luis.
Sin duda el premio y reconocimiento son una manera ideal de terminar el año. Ahora el joven de Sarmiento se prepara para lo que será el último año de secundaria. Si bien reconoce que la literatura será parte de su vida en cada momento, hay un sueño que se mantiene vivo desde pequeño y que espera con ansias poder cumplir: estudiar medicina.
Al respecto, comentó: “Desde muy chico tengo definido qué quiero hacer. Medicina me encanta, pero obviamente relacionándolo con la escritura. La literatura crea otra vida paralela y eso me gusta”.

