El 12 de febrero, previa a San Valentín, llega a las salas de cine de San Juan, en estreno nacional, la nueva adaptación de un culebrón de aquellos: “Cumbres Borrascosas”. Bajo la dirección de la oscarizada Emerald Fennell, esta versión de la obra de Emily Brontë promete una reinterpretación que prioriza la transgresión por sobre la fidelidad literaria.
Con un presupuesto estimado de 80 millones de dólares, Fennell -conocida por títulos como Promising Young Woman y Saltburn- ha transformado los sombríos páramos de Yorkshire en un escenario casi pop. Pero no es solo ahí donde los tradicionalistas ponen el ojo. Tras su estreno mundial en Los Ángeles, se generó un intenso debate sobre la puesta en escena, que enfatiza el erotismo explícito, marcando distancia con las versiones de 1939 y de 1992, caratuladas como más “fieles” al texto, que data de 1847.

Secuencias de alto voltaje sexual y desvíos argumentales dejan en evidencia que Fennell tomó su propio camino sobre algo que es considerado “un guion sagrado” para los amantes del libro. Una elección, ni más ni menos, que parece complementarse de maravillas con los actuales protagonistas: Robbie, como Catherine Earnshaw; y Elordi en el rol del complejo Heathcliff, dos de las estrellas más cotizadas de la actualidad.
En definitiva, esta nueva Cumbres Borrascosas llega a estas latitudes con promesa de subir la temperatura de la taquilla y (como si faltaran) provocar una grieta entre los puristas del género y quienes buscan una experiencia cinematográfica más sensorial y contemporánea.

¿De qué se trata?
El film explora la intensa y destructiva relación entre Heathcliff y Catherine Earnshaw. Heathcliff es un hombre consumido por el rencor tras ser rechazado por su amor de juventud, quien eligió casarse con un hombre rico. Esa pasión prohibida se transformará en lujuria, amor y locura; mientras su deseo de venganza lo llevará a desatar una tormenta sobre la familia de la mujer que lo traicionó.

