La situación judicial de Ezequiel Maximiliano Laciar, señalado como líder de una banda de falsos policías que realizaba violentas entraderas en Pocito y Rawson, se complicó aún más esta semana. Esta semana, la Fiscalía sumó una nueva imputación en su contra por tenencia de arma de fuego sin la debida autorización legal.
El pedido fue realizado por el fiscal Cristian Catalano, quien subroga a la fiscal Claudia Salica, luego de que durante la investigación se comprobara que el acusado poseía un arma en condiciones ilegales. Este nuevo delito agrava el escenario procesal del detenido, que ya se encontraba bajo investigación por robos agravados.
Entraderas con modalidad de “falsos policías” en Pocito y Rawson
Según la pesquisa, Laciar está sindicado como el jefe de una organización que simulaba operativos de fuerzas de seguridad para ingresar a viviendas. Los sospechosos irrumpían con ropa similar a la policial, gritando “Policía Federal” e incluso utilizando indumentaria con siglas del FBI.
El primer hecho atribuido ocurrió el 21 de noviembre en el barrio Villa Libertad, en Pocito. Allí, los delincuentes lograron ingresar a una vivienda tras exhibir un arma de fuego —una pistola Bersa calibre 9x19 mm— y se llevaron alrededor de 150.000 pesos. El propietario debió recibir asistencia médica tras descompensarse.
El segundo episodio tuvo lugar el 15 de diciembre en Médano de Oro, Rawson. En esa ocasión, redujeron a una pareja, los ataron y, mediante amenazas, sustrajeron dinero en efectivo, joyas, celulares y otros objetos de valor. El botín total fue estimado en más de 1.500.000 pesos.
Detención y antecedentes
Laciar está detenido desde el 30 de diciembre, cuando policías ingresaron a su casa en el barrio Pampa de Chimbas. Durante el operativo se le secuestró un celular Motorola G20, que será peritado como parte de la investigación.
Cabe recordar que el acusado cuenta con antecedentes: en agosto de 2024 fue condenado a un año de prisión condicional por abuso de arma de fuego.
Con la nueva imputación y la prórroga de la prisión preventiva, el presunto líder de la banda continuará alojado en el Servicio Penitenciario Provincial mientras avanza una causa que aún tiene varias medidas pendientes.