LA TERCERA, la vencida. Joe Biden jura sobre una vieja biblia que pertenece a su familia y que sostiene su segunda esposa, y ahora primera dama, Jill. Biden ya había sido precandidato a la Presidencia de EEUU en 2008 y 2016.

 

El demócrata Joe Biden juró ayer como presidente de EEUU, prometiendo poner fin a la "guerra incivilizada" en un país atravesado por profundas divisiones políticas, una economía golpeada y una agresiva pandemia de coronavirus que ya causó la muerte de más de 400.000 estadounidenses.

El exsenador de Delawere se convirtió en el 46to presidente de EEUU y, tras proclamar que "prevaleció la democracia", prometió "un nuevo día" para un país profundamente dividido y sumido en una confluencia de crisis sin precedentes.

Las palabras "esperanza", "decencia" y "unidad" resonaron con fuerza en el discurso de su investidura.

Con una mano en una biblia antigua perteneciente a su familia, Biden prestó juramento ante el presidente de la Corte Suprema, John Roberts, poco después del mediodía, prometiendo preservar, proteger y defender la Constitución de EEUU.

"Estados Unidos ha sido probado, y Estados Unidos ha estado a la altura del desafío", dijo Biden en su discurso inaugural. "Hoy celebramos el triunfo, no de un candidato, sino de una causa. La causa de la democracia (…) Amigos míos, la democracia ha prevalecido".

Biden, de 78 años, es el presidente de mayor edad en la historia del país y el segundo católico en llegar a la Casa Blanca después de John Fitzgerald Kennedy.

En un hecho sin precedentes, poco antes de que Joe Biden jurara el cargo, Kamala Harris juró el suyo y se convirtió en la primera vicepresidenta mujer de EEUU y en la mujer con el puesto de más alto rango en la historia del país.

Hija de inmigrantes de Jamaica e India, Harris es la primera persona negra, la primera mujer y la primera estadounidense de origen asiático en ocupar la vicepresidencia tras ser investida por la jueza Sonia Sotomayor, la primera integrante de origen latino de la Corte Suprema.

Afroamericana y de origen asiático. Kamala Harris hizo historia al convertirse
en la primera mujer vicepresidenta de Estados Unidos.

La asunción de Biden en un frío pero soleado mediodía de Washington (14 de Argentina) puso fin a cuatro tumultuosos años de gobierno del republicano Donald Trump, quien, ausente en la investidura, se fue de la capital rumbo a La Florida con la promesa de volver "de alguna manera".

La ceremonia inusualmente reducida por el coronavirus y el reciente ataque al Congreso por parte de partidarios de Trump despojó a la capital de EEUU de su pompa habitual.

Biden asume el cargo en un momento de profunda inquietud nacional, con el país enfrentando lo que sus asesores han descrito como cuatro crisis: la pandemia, la economía, el cambio climático y la desigualdad racial. El mandatario prometió una acción inmediata, incluida una serie de medidas ejecutivas en su primer día en el cargo.

Después de una amarga campaña marcada por las acusaciones de Trump de fraude electoral, Biden adoptó un tono conciliador y pidió a los estadounidenses que no votaron por él que le dieran la oportunidad de ser también su presidente.

"Para superar estos desafíos, para restaurar el alma y asegurar el futuro se requiere mucho más que palabras. Se requiere lo más esquivo de todas las cosas en una democracia: la unidad", dijo.

"Debemos poner fin a esta guerra incivilizada que enfrenta al rojo contra el azul, lo rural a lo urbano, lo conservador a lo liberal. Podemos hacer esto, si abrimos nuestras almas en lugar de endurecer nuestros corazones", apuntó.

La ceremonia se desarrolló frente a un Capitolio fortificado tras el asalto de una turba de seguidores de Trump hace dos semanas, alentados por afirmaciones sin pruebas de que la elección de noviembre le fue robada. La violencia, que dejó cinco muertos, llevó a la Cámara de Representantes, de mayoría demócrata, a votar por una impugnación a Trump, la segunda en su mandato.

La pandemia en EEUU alcanzó un par de hitos sombríos en el último día completo de Trump, llegando a 400.000 muertes y 24 millones de infectados, la cifra más alta de cualquier país. Millones de estadounidenses están sin trabajo debido a cierres y restricciones relacionados con la pandemia.

Biden se ha comprometido a poner todo el peso del gobierno federal en la crisis. Su principal prioridad es un plan de 1,9 billones de dólares que mejoraría los beneficios por desempleo y proporcionaría pagos directos en efectivo a los hogares. El monto requerirá la aprobación de un Congreso donde los demócratas tendrán ventajas tanto en la Cámara como en el Senado.

Estrella pop. Una emocionada Lady Gaga interpretó una dramática versión del himno nacional de EEUU. Lució una enorme falda fucsia y un top negro.

 

>> Ecos de la asunción

 

50 años de carrera

La toma de posesión de Biden es el cenit de una carrera de cinco décadas en el servicio público que incluyó más de tres décadas en el Senado y dos mandatos como vicepresidente bajo el expresidente Barack Obama. Pero enfrenta crisis superpuestas que desafiarán incluso a alguien con su experiencia política.

El juicio a Trump

Aunque Joe Biden ha establecido una agenda intensa para sus primeros 100 días, incluida la entrega de 100 millones de vacunas Covid-19, el Senado podría ser consumido por el próximo juicio político de Donald Trump, que seguirá adelante a pesar de que haya dejado el cargo. Buscan inhabilitarlo.

Familia presidencial

Biden y Jill se conocieron en 1975, pocos años después de que el hoy Presidente perdiera a su joven esposa e hija en un accidente de auto. Sobrevivieron sus hijos Hunter y Beau, pero Beau murió de cáncer en 2015 a los 46 años. Jill significó volver "a unir" a su familia. Se casaron en 1977 y tienen una hija: Ashley.

Banderas y pilares

Miles de soldados de la Guardia Nacional estaban ayer desplegados en torno al Capitolio. En lugar de una multitud de espectadores como es habitual, la Explanada Nacional estaba cubierta por casi 200.000 banderas y 56 pilares de luz que representan a personas de los estados y territorios de Estados Unidos.

 

 

  • Chau muro, vuelta a la OMS y acuerdo de París

 

En su primer gran acto de gobierno, el presidente de EEUU, Joe Biden, desmanteló ayer parte del legado político de su antecesor republicano Donald Trump: firmó decretos para reincorporar a su país al Acuerdo de París sobre cambio climático, frenar su retirada de la Organización Mundial de la Salud (OMS), puso fin a la construcción del muro en la frontera con México y a la veda de arribos desde países de mayoría musulmana.

Luego de que el coronavirus matara a más de 400.000 personas entre más de 24,5 millones de infectados en EEUU, Biden cumplió también con una más de sus promesas de campaña y firmó otro decreto para que sea obligatorio el uso de mascarillas en los edificios federales y para los empleados del Gobierno central.

Para paliar los efectos de la crisis económica inducida por la pandemia, que hundió al país en la recesión, Biden anunció además una extensión de moratoria federal contra los desalojos hasta el 31 de marzo y un congelamiento de los préstamos estudiantiles federales hasta el 30 de septiembre.

Sólo dos mandatarios recientes firmaron decretos el mismo día que asumieron, y cada uno de ellos firmó uno solo. Pero Biden, enfrentado a la formidable crisis del coronavirus, buscó mostrar su determinación y competencia para empezar a resolver de manera urgente cuestiones que, según afirma, fueron mal manejadas por su predecesor, como la retirada de la OMS bajo acusaciones de que manejó mal el coronavirus y encubrió a China.

Apenas llegado a su despacho, Biden firmó la orden sobre el Acuerdo de París y envió un correo a la ONU para que EEUU pueda volver en un mes al pacto internacional contra el calentamiento global.

"Vamos a combatir el cambio climático de una forma que no habíamos intentado hasta ahora", dijo el mandatario.