Operativo seducción. Nicolás Maduro caminó, corrió y arengó a las tropas en su paso por el fuerte Paramacay, sede de la 41ra. Brigada Blindada del estado de Carabobo.

El antichavismo inició ayer una campaña destinada a reunir el reconocimiento de efectivos castrenses y policiales al mandatario interino de Venezuela designado por el parlamento, Juan Guaidó, mientras el presidente Nicolás Maduro anunció "los ejercicios militares más importantes" de la historia del país.

De ese modo, los dos grupos en pugna hicieron pública su competencia por el favor de las fuerzas armadas, consideradas decisivas para dirimir el conflicto de poderes que mantiene al país con dos presidentes, cada uno de ellos reconocido por diferentes sectores internos y externos.

Dirigentes y militantes antichavistas distribuyeron en unidades militares y policiales copias de la ley de amnistía sancionada hace dos semanas por la Asamblea Nacional (AN, parlamento) para beneficiar a funcionarios civiles y uniformados que desconozcan a Maduro.

En la mayoría de los casos, el documento fue roto o quemado por los uniformados, aunque también fue aceptado con discreción por algunos efectivos.

En tanto, Maduro anunció que entre el 10 y el 15 de febrero próximo se efectuarán "los ejercicios militares más importantes de Venezuela" para "demostrar la capacidad técnica, operativa y moral" de las fuerzas armadas.

"Estamos iniciando una jornada que vamos a hacer día por día en batalla por la defensa de Venezuela y la verdad militar de Venezuela", dijo el mandatario en el fuerte Paramacay, sede de la 41ra. Brigada Blindada, en Naguanagua, estado Carabobo.

La AN -el único de los poderes públicos de Venezuela en manos del antichavismo- sancionó hace dos semanas una ley de amnistía destinada a beneficiar a funcionarios que "colaboren en la restitución del orden constitucional" del país, a quienes ofrece "todas las garantías de reinserción democrática".

Lo hizo tras declarar que Maduro usurpa la Presidencia desde el 10 de este mes, cuando inició un nuevo mandato surgido de elecciones a las que el antichavismo y gran parte de la comunidad internacional desconocen por haberse realizado sin garantías de imparcialidad y sin la participación de la mayoría de la oposición al chavismo. Ayer, el agregado militar a la embajada de Venezuela en EEUU, coronel de la GNB José Luis Silva, abandonó su cargo y anunció en un video su respaldo a Guaidó.

Pero pese a la lealtad a Maduro ratificada en los últimos días por los altos mandos militares, el antichavismo busca capitalizar el descontento en sectores de las fuerzas por la crisis social y humanitaria que sufre el país.