Desde los acuerdos sanitarios por la vacuna Sputnik V, hasta inversiones petroleras en Vaca Muerta, la venta de granos, el suministro de trenes, importación de gas, proyectos de energía nuclear y compra de industria metalúrgica pesada. Son todas actividades que están en juego y que podrían verse afectadas por la invasión rusa a Ucrania.
En un informe publicado por El Cronista se menciona que está en peligro la participación de compañías rusas en la modernización de vías ferroviarias en Argentina para el suministro de trenes eléctricos. Pero también se contemplaban inversiones en el sector eléctrico, gas, petróleo, en industria química y colaboración bancaria. Y también está la continuidad de colaboración de Rusia con Argentina por la vacuna Sputnik V, más allá de que hay avances en la fabricación de esa vacuna contra el covid en Buenos Aires.
Otro ejemplo de la situación es que en diciembre pasado una delegación importante de empresas rusas encabezada por el Fondo Ruso de Inversión Directa de la Federación de Rusia visitó la Argentina con el objetivo de analizar posibilidades en materia de inversiones y cooperación económica y comercial. Allí hubo 28 representantes de 13 entidades (empresas vinculadas al transporte e infraestructura, al turismo, el sector energético, de manufacturas, fondos de inversión, bancos, entre otros).
En ese viaje se habló de avanzar en un campo de 50 puntos que conforman el Plan de Acción de la Cooperación Estratégica Integral para fortalecer el comercio bilateral.
Según datos oficiales de la Cámara de Comercio Argentino-Rusa, en el primer semestre de 2020 Argentina exportó a Moscú por U$S 347 millones mientras que durante el mismo período de 2019 se exportó por U$S 423 millones, significando así una disminución de U$S 76 millones en el comercio entre Argentina y Rusia. Esta reducción se dio por el impacto del covid.
Según los analistas, tanto Putin como Alberto Fernández quieren elevar los niveles comerciales a la época de Cristina Kirchner cuando la balanza comercial global entre ambos países era de unos 1.800 millones de dólares.
En el caso de Ucrania, la relación comercial y económica con Argentina es mucho menor. Pero no por ello se trata de un socio menor y mucho menos de un actor clave en estos momentos.
En el caso de Kiev, la Argentina importa maquinaria para transformadores eléctricos, repuestos para electrodomésticos y algunos otros insumos menores de la industria petrolera. Al mismo tiempo, la Argentina exporta vinos, granos y pescado en menor escala.
En medio de este panorama, en el Gobierno argentino evalúan que la posibilidad concreta de que la Unión Europea, Estados Unidos, Japón y otros países apliquen sanciones económicas de Rusia podría generar "una ventana de oportunidades" tanto para elevar los niveles comerciales de relaciones con Moscú como con Ucrania.

