El Gobierno español presentó ayer un escenario de recesión económica en 2012, con una caída del crecimiento del 1,7% del PBI y el cálculo de la destrucción de 630.000 puestos de trabajo, que elevaría la tasa de desempleo al 24,3% de la población activa. El Consejo de Ministros aprobó el cuadro macroeconómico del país

