Padre e hijo. El emperador Akihito (derecha), acompañado por su primogénito, el actual príncipe heredero Naruhito, dos figuras claves para el cambio en la nación asiática.


La era de Akihito de Japón llegará a su fin este martes 30 de abril, cuando el emperador abdique en favor de su primogénito tras tres décadas en el trono marcadas por su carácter pacífico y la modernización del país.

Nacido el 23 de diciembre de 1933, Akihito fue nombrado emperador el 7 de enero de 1989 tras la muerte de su padre Hirohito y un día después comenzaría la era de su reinado, en la que siempre buscó el honor procurando mantener la paz.

El comienzo de su reinado se produjo en un momento boyante para el país, inmerso en la burbuja económica que disfrutó hasta finales de los 90, y estuvo marcado por el desarrollo tecnológico y la explosión de la cultura pop nipona: sus tribus urbanas, su moda particular y la internacionalización del manga y el anime.

Aficionado al tenis, reputado experto en el estudio científico de los peces gobios, intérprete de violonchelo y autor de poemas waka, Akihito manifestó su deseo de abdicar por su avanzada edad (85 años) y salud delicada en un inusual mensaje televisado el 8 de agosto de 2016. Akihito ha sido el emperador 125 de Japón y en sus 30 años en el trono ha convivido con 17 primeros ministros y 25 gobiernos.

Arroz. Akihito sembrando semillas de arroz en un terreno del palacio imperial de Japón.

La figura del emperador de Japón se ha venido forjando hace siglos, a partir del origen divino de antaño, pero en la historia más reciente ha reafirmado su carácter de símbolo y de unidad del Estado, con funciones políticas casi nulas.

De acuerdo con la Constitución de Japón, promulgada el 3 de noviembre de 1946, el emperador es sólo "el símbolo del Estado y de la unidad del pueblo". Representa al Estado, pero no tiene "otras facultades de gobierno", según la Constitución.

Akihito, el primer emperador que abdica en Japón en más de 200 años, dejará a su hijo Naruhito una alta aceptación popular, tanto de su persona como del papel que ostenta.

Historiador de formación y proclive a saltarse la tradición y el rígido protocolo imperial, el próximo emperador de Japón, Naruhito, se convertirá con sus 59 años en el emperador nipón número 126 al ascender al Trono de Crisantemo el próximo 1 de mayo, cuando heredará el cargo tras la abdicación de su padre, Akihito.

El nuevo emperador también tendrá que afrontar durante su mandato la delicada cuestión de su futura sucesión. Naruhito y su esposa Masako solo tienen una hija, Aiko, de 17 años, que no puede acceder al trono ya que la normativa impide que lo hagan las mujeres, por lo que los siguientes en la línea sucesoria serían Akishino (hermano menor de Naruhito) y su hijo Hisahito, de 12 años, único nieto varón de Akihito.

Este martes Akihito dejará el trono a las 5 de la tarde en un ceremonia en la que dará un discurso de despedida para el "Imperio del Sol Naciente". El primer ministro Shinzo Abe pronunciará un discurso en el que aceptará la renuncia. Japón no tendrá emperador hasta las 10.30 de la mañana del 1 de mayo, cuando Naruhito se presente en la gran sala de audiencias del palacio imperial de Tokio. En la ceremonia, recibirá las insignias del poder imperial. Efe

  • El futuro del joven príncipe Hisahito

El futuro imperial supone cierta responsabilidad para el joven príncipe Hisahito (foto), que deberá tener rápidamente un hijo para que la dinastía no cese. Esta presión también ha recaído durante mucho tiempo sobre Naruhito y su esposa Masako, quien dio a luz a un solo descendiente, la princesa Aiko y sufrió durante años de depresión, una enfermedad de la que no está totalmente recuperada.

"Aunque le acordemos la importancia al hecho que la línea patrilineal ha sido mantenida hasta la fecha sin excepción, desearía que pensáramos en asegurar una continuidad a la sucesión imperial, tenemos que debatirlo de forma serena y precisa", reiteró recientemente el primer ministro, Shinzo Abe. Pero este debate tarda en celebrarse.

 

  • Dos cuchillos en la clase

La policía japonesa investiga el hallazgo de dos cuchillos en la clase del príncipe Hisahito, de 12 años y nieto del emperador Akihito, así como la supuesta intrusión en su colegio de un hombre mientras él se encontraba fuera del aula, informaron ayer los medios locales.

Los dos cuchillos de cocina aparecieron el viernes en la mesa próxima a la que se sienta Hisahito, tercero en la línea sucesoria al Trono de Japón, mientras que ese mismo día las cámaras de seguridad del centro captaron imágenes de un hombre entrando el colegio.

La Policía de Tokio está tratando de identificar al individuo, según la cadena estatal de televisión NHK, que también informó de que el suceso tuvo lugar mientras el aula estaba vacía.