El gobernador en ejercicio del Distrito Federal de Brasilia, Paulo Octavio Alves, renunció ayer primero a su partido y después al cargo, presionado por un grave escándalo de corrupción que mantiene detenido al titular, José Roberto Arruda.
El gobernador en ejercicio del Distrito Federal de Brasilia, Paulo Octavio Alves, renunció ayer primero a su partido y después al cargo, presionado por un grave escándalo de corrupción que mantiene detenido al titular, José Roberto Arruda.
Alves comunicó su renuncia al cargo en una carta dirigida a la Asamblea Legislativa.