A 400 kilómetros sobre la superficie terrestre, donde la rutina de la Estación Espacial Internacional (EEI) transcurre entre experimentos y relevos programados, la normalidad se interrumpió recientemente con un mensaje urgente: la NASA llevó a cabo la primera evacuación médica en la historia de la órbita terrestre.

Cuatro astronautas de la misión Crew-11 iniciaron un regreso anticipado a la Tierra, activando un protocolo nunca antes utilizado en los más de 25 años de vida del laboratorio espacial. Una transmisión en vivo mostró los primeros momentos del operativo.

La decisión de la NASA se precipitó tras detectar un problema de salud en uno de los tripulantes de la Crew-11. La identidad del astronauta permanece en reserva, aunque la agencia confirmó que su estado era estable al momento de la evacuación.

La NASA no ha revelado el nombre ni la naturaleza de la condición, solo señaló que el estado es estable y no requirió arreglos especiales para el viaje de regreso. Se espera que el tripulante sea trasladado a un hospital, un paso poco frecuente tras una misión.

“Queremos aprovechar los recursos de la Tierra para brindar la mejor atención posible. La NASA mantiene relaciones con hospitales locales para garantizar la preparación ante cualquier necesidad posterior al aterrizaje, y para este regreso, estamos utilizando esa opción como parte de nuestra preparación habitual”, explicó Leah Cheshier, portavoz de la NASA.

Imagen térmica muestra el momento en que los astronautas amerizan esta madrugada.

La tripulación de la Crew-11, integrada por Michael Fincke y Zena Cardman (NASA), Kimiya Yui (JAXA) y Oleg Platonov (Roscosmos), se convirtió en la primera en abandonar la EEI antes de tiempo por razones médicas.

El desacople de la cápsula Crew Dragon de SpaceX se produjo según lo planificado, con un amerizaje exitoso frente a la costa sur de California en la madrugada boreal del 15 de enero.

Se vio a los cuatro miembros de la tripulación sonriendo, saludando y mostrando los pulgares hacia arriba mientras salían de la nave espacial.

“Es tan agradable estar en casa”, afirmó Zena Cardman, comandante de la misión, tras el aterrizaje.