El sueño de miles de atletas, la pasión de billones de personas alrededor del mundo y cientos de días de trabajo de artistas. Todo eso se pondrá en marcha hoy cuando la ceremonia inaugural marque el inicio formal de los Juegos Olímpicos de Londres 2012.
El espectáculo (comienza a las 17 de Argentina) tendrá sus partes formales con discursos de los organizadores, momentos emotivos con el desfile de las comitivas y de gran simbolismo con el encendido del pebetero en el Estadio Olímpico.
Sin embargo, la mayor atracción para las cuatro billones de personas que, se estima, verán la ceremonia por televisión, y las 80.000 que la observarán en vivo, será el show artístico del director escocés Danny Boyle.
El cineasta es el ideólogo de la pieza llamada "La isla de las Maravillas’, inspirado en la obra "La tempestad", de William Shakespeare, en la que intervendrán cerca de 10.000 personas.
Lo que se sabe es que convertirá al Estadio Olímpico en una campiña con animales en vivo y contará varios elementos de la cultura británica como vestimentas victorianas y hasta jugadores de cricket.
El costo total del espectáculo, que el propio Boyle definió como +impredecible e inventivo+, oscila en los 27 millones de libras esterlinas (33,2 millones de euros).
El selecto público que presenció un ensayo el pasado lunes, comentó en Twitter que la ceremonia fue "épica’, "fuera de este mundo’ y "espectacular, cautivante, movilizante e inspiradora’.
El show tendrá la difícil misión de superar la apertura de Beijing 2008, que cosechó elogios con sus juegos de luces, fuegos artificiales, vestuario y puesta en escena de miles de músicos y bailarines.
Un plus con el que contará Londres es la adopción de un hijo pródigo de Liverpool, el ex Beatle Paul McCartney, que regalará varios de sus clásicos, incluyendo el cierre con +Hey Jude+.
Toda la ceremonia comenzará con el saludo protocolar entre el titular del Comité Olímpico Internacional, Jacques Rogge y la reina Isabel II, en la entrada del Estadio Olímpico. Luego, el sonido de una campana de 23 toneladas marcará el inicio de las actividades y del desfile de las naciones, que se realizó por primera vez justamente en Londres, en los Juegos de 1908.
