Diego Abal, el árbitro que tiene mayores chances para representar al fútbol argentino en el Mundial de Brasil 2014, cumplió ayer en el estadio Monumental una correcta tarea, con decisiones acertadas y sin incidir en la victoria de River Plate sobre Colón de Santa Fe por 2-1.
Se le destaca a Abal la buena posición que tuvo en la cancha, siempre cerca de la pelota y dándole fluidez al juego. Cuando el juez tuvo que apelar a las tarjetas lo hizo de manera acertada y así evitó acumulación de infracciones.
En el comienzo del encuentro le sacó tarjeta amarilla al local Cristian Ledesma por una falta desde atrás sobre Martín Luque y por el lado sabalero amonestó a dos jugadores: Adrián Bastía por reiteración de faltas y a Bruno Urribarri, por un violento cruce contra el uruguayo Carlos Sánchez.
Para reprocharle al árbitro quedaron ayer dos escenas en las que junto con sus asistentes cobraron mal la ley del fuera de juego. Primero fue al español Iván Moreno y Fabianesi en el cierre del primer capítulo y luego al uruguayo Rodrigo Mora en el comienzo de la segunda parte.
