El cielo diáfano, el reflejo del sol en el lago del Dique Punta Negra, el aire cálido de la siesta fueron marco perfecto de una jornada particular. En uno de los miradores panorámicos al costado de la Ruta Interlagos, se montó un gran set de exterior para televisión, con dos escenarios, muchas cámaras -la infaltable jirafa- drones sobrevolando, pantallas LED y varios curiosos ocasionales que querían ver qué hacía el sanjuanino estrella sobre la tarima. Efectivamente, Darío Barassi fue el epicentro de todas las miradas y el que se llevó el protagonismo en las grabaciones para el programa Un sol para los chicos. Quizás porque además jugaba de local y prácticamente se sentía como en casa, porque además de sus raíces, el caluroso recibimiento del público que lo vio de cerca o tuvo algún breve instante para tomar alguna selfie o simplemente de saludarlo, lo animó a salir de cámara y mostrar su característica personalidad y sentido del humor. El exitoso conductor de Cien Argentinos Dicen se encuentra en su mejor momento mediático, ya que su ciclo de preguntas y respuestas tiene excelentes mediciones respecto a sus competidores, tan es así que le viene sacando ventaja a un peso pesado como Marcelo Tinelli y su Academia. Sin embargo, el actor y animador -radicado hace tiempo en Buenos Aires- dice que no mide quién es el mejor o el más ganador de la pantalla chica. No siente que sea así, todo lo contrario, asegura que prefiere superarse a sí mismo y además, se hace querer en el ambiente. Así lo dejó demostrado en el breve diálogo que tuvo con DIARIO DE CUYO y otros medios locales que cubrieron el set: "No me gusta nunca ponerme en ese lugar de ganarle a Tinelli y a Vero Lozano. Siempre lo digo, compito conmigo mismo, me encanta que el programa siempre funcione, tengo el respaldo del canal y la productora, disfruto de eso y es un golazo, pero la competencia es conmigo". Y enfatizó: "Marcelo alimentó esta industria como casi nadie lo hizo en más de 30 años consecutivos. Con Vero lo hablé de esto en la mañana (por ayer), porque nuestros hijos practican equitación en el mismo lugar. Tengo una linda amistad de por medio con todos y me siento muy privilegiado". Y, sobre el éxito que está teniendo en números el ciclo de Canal 13, contestó con marcada alegría en su rostro: "No me esperaba que el programa funcionara así, soy un trabajador más, no tengo nada librado al azar, me preparo, lo pienso, lo busco, veo lo qué puedo hacer o qué puede funcionar mejor en el mismo momento de conducir el programa. Así que siento que los números (de rating) obtenidos son fruto de un trabajo mío y de mi equipo. Estoy muy agradecido y muy vinculado a un equipo de trabajo. No estoy con la mirada puesta en otra cosa".





