2 de febrero de 2019 - 00:00

Basualdo cumplió y se va: ¿quién se hace cargo ahora?

El senador había dicho más de una vez que no iba a participar del armado electoral y que se sentía muy cerca de su retiro político. De su boca no salieron esas palabras con precisión, pero es lo que más o menos logró interpretar casi todo el arco político sanjuanino, en el oficialismo y en la oposición. No muchos le creyeron, probablemente porque la mayoría está acostumbrada a los eternos que se rehusan a agarrar las valijas e irse. Pero hurgando en las listas y haciendo algunas consultas, varios referentes de Producción y Trabajo, el partido de Basualdo y del candidato a gobernador Marcelo Orrego, coincidieron en que Basualdo cumplió y no influyó en el armado electoral, lo que en la práctica implica dar un paso al costado. Probablemente de refilón haya influido en la mismísima figura de Orrego cuando se negó a ser candidato a gobernador, aunque Basualdo nunca dijo que su retiro dependía de la decisión del intendente de Santa Lucía. La retirada del senador es una situación casi inédita en la política sanjuanina, ya que gozaba de muy buena imagen -la mejor entre los opositores- e igual decidió dejarle el espacio a otro. A su vez, esa decisión genera un impacto que puede tener dos consecuencias: gracias a esa libertad de acción, todo lo que ocurra en esta elección será responsabilidad de Orrego, lo que es muy bueno para él si obtiene buenos resultados, y tremendamente negativo si es que hace una elección por debajo de las cifras históricas de su padrino político. La oposición toda necesita que el santaluceño no se haya equivocado en el armado de las listas.

La decisión de Basualdo contrasta con el peronismo, por ejemplo, que tuvo que someterse a negociaciones entre el líder natural, Sergio Uñac, y el viejo caudillo José Luis Gioja, quien se resiste a la jubilación política y reclama para sí lugares que la realidad le niega. Aunque esa situación no es de exclusiva propiedad de los dirigentes de la calle 25 de Mayo. En el Bloquismo, por ejemplo, aún pululan los Marinero o la mismísima Graciela Caselles, quienes ya dieron lo que pudieron y no se ve que hayan criado dirigentes con capacidad para dirigir. Asoma Luis Rueda, pero el pocitano no es producto del ejercicio partidario del recambio, es producto de sí mismo y de Uñac. Otro ejemplo de partido sin sucesores es la Cruzada Renovadora, que no sale de los Avelín y hoy no tienen más líderes que Alfredo y Nancy. En Dignidad Ciudadana siguen los Sánchez y los Moya. Es decir, en una provincia en la que la renovación política es una materia pendiente, bien vale la pena rescatar acciones como la de Basualdo, quien aparentemente ha cumplido su palabra y no ha intervenido en el armado político de Orrego, de paso, un dirigente que él sostuvo desde los inicios del santaluceño hasta ahora.

Ahora bien, en este nuevo escenario existen responsabilidades y riesgos que alguien deberá asumir, como ya lo habrá hecho Basualdo en alguna elección. Hay partidos que en una mesa de café se quejan abiertamente del armado de Orrego, por ejemplo. La UCR dijo públicamente que está conforme, pero muy probablemente terminen perdiendo la banca de diputado que lograron en 2015, ya que sólo les dieron el séptimo lugar de proporcionales. Por lo bajo se quejan muy fuerte. Los primeros tres lugares de los proporcionales de Con Vos son de actuales funcionarios de Orrego en Santa Lucía, después viene alguien de Fabián Martín y recién en el quinto lugar aparece Enzo Cornejo, del PRO. La expectativa para este frente, tomando en cuenta los últimos resultados electorales, llega hasta el quinto lugar, no mucho más. Insisto, nadie se queja, pero todos están molestos. Y todos lo dicen en una mesa de café, aunque luego se excusan de revelarlo ante los medios, "para no quedar expuestos", argumentan. En Caucete no le dejaron abrir interna a Iván Kaadi, del PRO, quien aparecía con algunos números favorables. En Chimbas pasó más o menos lo mismo con Mauricio Camacho y Carlos Mañé. Con Vos perdió Dignidad Ciudadana, vital para la postulación de Rodolfo Colombo en Capital, lo que provoca serias quejas en off del rubio hincha de Independiente. Y así más o menos lo mismo en otros varios distritos.

Del otro lado de la cancha aparece Uñac, quien abrió el juego para todos los que pudo. Unidad Ciudadana, alguna giojista, y hasta sectores de izquierda, quienes firmaron y terminaron apoyando al mandatario en la conformación del frente Todos. Si alguien se pone a revisar la lista de candidatos proporcionales se va a dar cuenta que hay nombres propios que ya pasaron de moda y otros que hasta en algún momento le hicieron oposición interna al gobernador, pero que vuelven a figurar, un poco imitando lo que Uñac quiere que ocurre con la oposición nacional. Un gran acuerdo que contenga a todos los sectores.

Es decir, los dos principales candidatos ponen a consideración de los votantes, dos ideas distintas: Orrego que hizo lo que él pensó y cerró todas las filas sin compartir candidaturas, o el de Uñac que abrió el juego de manera extraordinaria. El 31 de marzo se sabrá cuál de los dos tuvo la razón.

Con la retirada de Basualdo, la oposición necesita encontrar un dirigente de peso que contenga los votos que el senador va a dejar al libre albedrío. Han llegado más diseminados que en la elección general de 2015, lo que atomiza la posibilidad de concentrar los votos de aquellos que no están interesados en el oficialismo. Si la imagen de Uñac está en un 70 por ciento positiva hoy, se puede llegar a especular con una intención de voto del 40 o 50 por ciento. Es decir, si la oposición fuese otra, hoy podrían intentar captar los votos del 45, 50 o 60 por ciento de los sanjuaninos que no comulgan con el peronismo. Pero están muy lejos de eso. Orrego, de obtener el histórico de Basualdo, tendrá la oportunidad de conducir. Pero si eso no ocurre, entonces la oposición deberá seguir buscando un líder.

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