Benedicto XVI, de 85 años, sorprendió ayer al mundo al anunciar, durante un consistorio de cardenales y hablando en latín, que renuncia al papado por motivos de salud y dejará el Trono de Pedro a las 20 horas de Roma del 28 de febrero.

Entonces comenzará un período de “Sede Vacante” y deberá ser convocado el cónclave para la elección del nuevo Sumo Pontífice. El Vaticano espera que el cónclave de cardenales elija al sucesor de Benedicto XVI en marzo, afirmó ayer el portavoz, Federico Lombardi.

El cónclave que elegirá al sucesor de Benedicto XVI será convocado una vez sea firme la renuncia y Lombardi no descartó que ya para la Semana Santa haya un Papa nuevo. Podría ser electo incluso para el Domingo de Ramos, que este año
será el 24 de marzo, y podría asumir el cargo durante la Semana Santa que se inicia la semana siguiente, dijo el vocero del Vaticano, con lo que se espera que para Pascuas haya un nuevo Pontífice.
Joseph Ratzinger entregará el papado casi ocho años después ser elegido como 265 sucesor de San Pedro, tras la muerte de Juan Pablo II. Según contó el decano del Colegio Cardenalicio, Angelo Sodano, los cardenales presentes en el consistorio convocado en el Vaticano quedaron ‘desconcertados’ por la renuncia.
Desde 1294 no se había producido una renuncia al papado, cuando Celestino V, harto de las intrigas de la corte pontificia, se apartó del cargo cien días después de su elección. Con el anuncio de ayer, Ratzinger se convirtió en el primero que renunció por voluntad propia en más de siete siglos, desde que Celestino V dejó el cargo en 1294. Pero además, Benedicto XVI se transformó en el octavo papa que renuncia en toda la historia.
‘Queridísimos hermanos. Los he convocado para comunicar una decisión de gran importancia‘, dijo Ratzinger a los cardenales. Y agregó: ‘He llegado a la certeza de que, por la edad avanzada, ya no tengo fuerzas para ejercer adecuadamente el ministerio petrino‘.
Lombardi señaló que el papa ha tomado la decisión en plenas facultades mentales. Recordó que la renuncia de un Papa está prevista en el Código de Derecho Canónico, que establece que para que sea válida ‘no se requiere que sea aceptada por nadie, dado que no tiene superior en la tierra‘.
Señaló también que en la renuncia no han influido los escándalos de curas pederastas. Ninguna enfermedad, agregó, ha llevado a Benedicto XVI a renunciar, aunque reconoció que había disminuido en él las fuerzas físicas.
Lombardi explicó la decisión de hacer firme la renuncia a las ocho de la tarde del 28 de febrero, ‘tal vez porque esa es la hora en la que acaba la jornada de trabajo‘. Después se trasladará hasta la residencia de Castel Gandolfo. Allí permanecerá durante la Sede Vacante hasta que se elige al sucesor. Después se retirará a un monasterio de monjas de clausura dentro del Vaticano, anunció Lombardi.
En tanto, el religioso Georg Ratiznger, hermano de Benedicto XVI, expresó que la renuncia se debe a motivos de salud y edad. Por su lado, el director del diario vaticano L’Osservatore Romano‘, Gian María Vían, dijo que Benedicto XVI había decidido renunciar tras el viaje a México y Cuba en marzo pasado.