Hoy, en estreno nacional, llega a San Juan uno de los tanques de la industria cinematográfica: la postergada, costosa y esperada nueva entrega de James Bond, "Sin tiempo para morir". La película (ver aparte) marca la despedida de Daniel Craig, quien se ha puesto en la piel del famoso 007 cinco veces y acaba de largar la toalla… o la pistola. Y aunque la impronta que le dio al último tramo de la saga desde 2006 es celebrada por muchos -que destacan sus actuaciones en Casino Royale, Quantum, Operación Skyfall y Spectre-, alcanza para convertirlo en el favorito de los seguidores, al menos de los lectores de DIARIO DE CUYO online que participaron del sondeo, quienes coronaron como "el mejor James Bond" a Sean Connery, el primero que lo interpretó y uno de los dos que más veces lo hizo hasta el momento, siete contando las cintas de la franquicia oficial Eon productions -El satánico Dr. No (1962), De Rusia con amor (1963), Goldfinger (1964), Operación trueno (1965), Sólo se vive dos veces (1967) y Los diamantes son eternos (1971)- y Nunca digas nunca jamás (1983), de Warner. En la lista de los preferidos, el segundo puesto -aunque mucho más abajo de Connery- quedó en manos del simpático galán Pierce Brosnan, que supo sacarle el jugo en Goldeneye: El regreso del agente 007 (1995), El mañana nunca muere (1997), El mundo no basta (1999) y Otro día para morir (2002). Otro importante salto para abajo y dos actores se acomodan en el tercer escalón, en lo que podría llamarse un empate técnico: Ahí están el actualísimo Daniel Craig y un poquito más abajo el otro intérprete que más veces se puso el moño: Roger Moore, que tiene en su haber siete películas oficiales: Vive y deja morir (1973), El hombre de la pistola de oro (1974), La espía que me amó (1977), Misión espacial (1979), Sólo para sus ojos (1981), Octopussy (1983) y En la mira de los asesinos (1985). Ya al final de la lista, con muy pocos votos, quedaron los que menos veces lo protagonizaron en la gran pantalla: Timothy Dalton – Su nombre es peligro (1987 ) y Licencia para matar (1989)-; y George Lazenby, que solo hizo Al servicio de su Majestad (1969).


