El entrenador de Racing, Ricardo Caruso Lombardi, está preparando un equipo combativo, por lo tanto, no habrá grandes variantes respecto del torneo Clausura pasado y el buen juego quedará para otra oportunidad.
Apenas terminó el torneo Clausura, el técnico de Racing se reunió con los dirigentes y le dejó clara su postura, que fue la de mantener la base del equipo que se salvó del descenso directo y de la promoción.
En ese momento la dirigencia le informó que no habría más ventas -ya habían sido transferidos José Shaffer y Franco Zuculini- y el técnico se quedó conforme. Cuando volvió el plantel de Racing al trabajo el panorama era sombrío, porque había sólo siete profesionales, sin arqueros, y varios juveniles para rellenar.
Con el correr de los días la dirigencia pudo cerrar la continuidad de varios jugadores, como Pablo Lugüercio, Marcos Cáceres, Martín Wagner y Adrián Lucero, y se sumaron nueve refuerzos.
Si bien los nuevos que llegaron no son jugadores de renombre, lo que buscó Caruso Lombardi fue completar el plantel, tener recambio porque en su cabeza estaba decidido mantener la base del equipo del torneo pasado.
