


El argentino Nicolás Cavigliasso se impuso ayer en la cuarta etapa del Rally Dakar Perú 2018 y afianzó su liderazgo en la categoría cuatriciclos por encima de su compatriota Jeremías González Ferioli y Gustavo Gallego, que lo escoltan en la clasificación general.
Cavigliasso ganó su tercer tramo en la competencia entre las ciudades de Arequipa y Moquegua (405 kilómetros), con un tiempo de cuatro horas, 52 minutos y siete segundos.González Ferioli llegó segundo a cuatro minutos, once segundos y ahora su distancia en la tabla acumulada respecto del líder es de 34 minutos y tres segundos a falta de seis etapas para el cierre.
Mientras que por su lado, el qatarí Nasser Al-Attiyah asentó su dominio en autos al ganar el tramo de ayer por delante del francés Stephane Peterhansel -escolta en el general- y el polaco Jakub Przygonski. El que sigue muy complicado es el español Carlos Sainz, quien ayer tuvo problemas con sus neumáticos y se retrasó nuevamente. El piloto de Mini se encuentra 23ro en la general, a nada menos que 4h40m38s del puntero.
Dentro de los camiones, se impuso en el parcial el ruso Andrey Karginov con su KAMAZ, recortandole una buena diferencia al líder de la general, su compatriota Eduardo Nikolaev quien finalizó quinto.
Hoy se desarrollará la quinta etapa del Dakar con la misma ruta pero con sentido inverso ya que el sábado será el día de descanso en Arequipa.
>> Daniel Albero Sin final
La fiebre y un resfriado obligaron al español Daniel Albero, el primer piloto diabético del Dakar, a tener que retirarse del rally cuando había logrado completar la tercera etapa de la carrera, una de las más duras del 2019.
NANI ROMA Autos
NICOLÁS CAVIGLIASSO Cuatriciclos
RICKY BRABEC Motos
Una avería en el coche impidió seguir en carrera al peruano Lucas Barrón (foto), el primer participante del Dakar con síndrome de Down, que ejerce de copiloto de su padre Jacques Barrón en un UTV (vehículo utilitario todoterreno).

Los problemas mecánicos impidieron que los Barrón completar la tercera etapa del rally, entre San de Juan Marcona y Arequipa, en Perú, una de las más duras de toda la carrera, con 331 kilómetros cronometrados sobre dunas y altiplanos pedregosos. El vehículos de los Barrón pudo pasar el primer tramo donde había mucho polvo y arena muy fina a pesar de que el terreno estaba muy maltratado por el paso de los camiones. El coche de los Barrón dijo basta cuando se disponían a subir Duna Grande, la duna más alta de Perú y segunda del mundo, con 1.693 metros de altitud, según relató Jacques, quien antes corrió cinco veces el Dakar en moto.