En el desarrollo del Encuentro de Artesanos y Artesanas de la Región de Cuyo -organizado por el Ministerio de Turismo y Cultura y por el Concejo Federal de Cultura- que tuvo lugar ayer en la sede del Mercado Artesanal Luisa Escudero, además de las charlas y exposiciones, buena parte de la producción de artesanos locales estuvo en exhibición ante el público. En este muestrario quedó reflejada buena parte de las artesanías tradicionales que hoy se siguen elaborando en Valle Fértil, Jáchal e Iglesia. Son varios los rubros, que van de lo textil, pasando por la cestería y la alfarería, hasta el trabajo manual con cueros y metales. Por tanto, surgió el interrogante para pensar ¿hay una identidad que defina a la artesanía cuyana? DIARIO DE CUYO dialogó con la especialista Patricia Dreidemie, quien estuvo a cargo de una de las charlas propuestas en la programación de este encuentro, con el fin de conocer qué distingue y le da valor a la artesanía local. Su respuesta inicial invitó a pensar en términos de diversidad y de pluralidad: "La producción artesanal tradicional, aprendida de ancestros y de antepasados, está muy relacionada con el territorio cuyano, con sus particularidades del lugar y con una historia relacionada a la actividad ganadera, agrícola y a la del arriero. Esto es aportado por los pueblos originarios como huarpes, diaguitas, calchaquíes y mapuches, desde el sur de Mendoza hasta algunos lugares de La Rioja. En la identidad de esta zona, hay una pluralidad de orígenes y que no está fijada en el pasado sino que está en el presente cotidiano de las artesanas que viven en la región", explicó la investigadora. Por lo tanto, dijo Patricia: "Desde mi punto de vista de antropóloga, me resulta difícil hablar de una sola identidad. Prefiero hablar de una confluencia diversa y no de algo ‘mestizo’ porque no quiero que se borren las diferencias".




