11 de noviembre de 2016 - 00:00

Conmoción por la muerte repentina de Daniel Tomas

En la noche del jueves había sentido un dolor en el pecho. En la mañana de ayer se despertó y la molestia persistía, por lo que le pidió a su esposa, Nora, que lo acompañara a la Clínica El Castaño para hacerse una revisación, contaron en su entorno. Daniel Tomas entró caminando al centro de salud y mientras le realizaban un electrocardiograma, sufrió un infarto agudo de miocardio que resultó letal, pese al trabajo de los médicos por revivirlo. Así de repentina fue la muerte de uno de los hombres clave del PJ de los últimos años, que venía ocupando una banca en la Cámara de Diputados de la Nación. Oriundo de Rawson, amigo y fiel escudero del exgobernador y actual legislador José Luis Gioja, fue un militante de la primera hora que conquistó su espacio de poder dentro del peronismo y su fallecimiento provocó un profundo dolor en el arco político local y tuvo repercusión nacional. 

En su trayectoria, dedicó 13 años de su vida al ámbito legislativo, razón más que suficiente para que sus restos fueran velados en la Cámara de Diputados de la provincia. Las coronas comenzaron a adornar el último reposo de Tomas en horas de la siesta de ayer y durante toda la jornada, dirigentes políticos de todos los signos, sindicalistas, militantes, jóvenes y amigos se acercaron a saludar a su esposa, sus cinco hijos y al resto de la familia.  

A eso de las 10 de hoy, el cortejo fúnebre pasará por su segundo hogar, la sede del justicialismo de 25 de Mayo y Alem. Luego, se dirigirá hacia el Cementerio de Rawson, donde a las 11 será el sepelio. 

Hasta el jueves en la tarde, Tomas estuvo revisando proyectos de ley junto a su colaborador y amigo Daniel Turón. Fue una demostración de que hasta sus últimas horas las dedicó al trabajo en la Cámara de Diputados de la Nación, espacio al que llegó en 2009. No fue el único puesto que logró en su carrera, ya que pasó por la Legislatura y desempeñó cargos ejecutivos (Ver página 4). En el ambiente político, sin distinción de banderías, todos reconocieron su vocación, su dedicación para estudiar y estar informado sobre cada tema y su solidaridad. Vivía a full y con mucha pasión, aseguran sus allegados. Revisando las iniciativas y viajando constantemente a la Ciudad de Buenos Aires para participar de las sesiones y regresando a San Juan para no descuidar la familia, las reuniones en el PJ, en las Juntas Departamentales y para estar presente en algún acto oficial. Ni el accidente de helicóptero de octubre de 2013, del cual se salvó de milagro con Gioja y otros pasajeros, hizo mella en su voluntad.

Lo sorprendió un paro cardíaco, mientras le realizaban un electrocardiograma en El Castaño, a donde había asistido a eso de las 8.30 por una insistente dolencia en el pecho. Desde el centro de salud, Ernesto Clavijo, quien estuvo al frente de su atención, explicó que se hicieron las maniobras de resucitación, pero que los profesionales no pudieron revertir el cuadro. Tras conocerse su fallecimiento, uno de los primeros en llegar a la clínica fue su amigo Gioja, quien no pudo contener las lágrimas. Se conocían de jóvenes y en el marco de la lealtad que los unía, Tomas fue su espada en la Legislatura local en el primer mandato del exgobernador y cuando coincidieron en la Cámara de Diputados de la Nación, trabajaron siempre juntos. 

Desde la banca nacional que ocupó, son recordados su encendido discurso en defensa de la autonomía provincial en el manejo de los recursos naturales cuando se discutió la ley de glaciares, su aporte a la reforma del Código Civil en temas de familia y adopción y sus contribuciones en materia penal, entre otros. 
 

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