Las supuestas irregularidades en un contrato para obras en el canal Martín García, que administran Argentina y Uruguay, motivaron nuevas tensiones entre ambos países, alimentadas por acusaciones cruzadas y sospechas de sobornos para favorecer a una compañía holandesa.
Se espera que el litigio sea abordado por los presidentes de Argentina y Uruguay, Cristina Fernández (que viajó anoche hacia Brasil), y José Mujica, quienes coincidirán hoy en la cumbre del Mercosur que se celebrará en Brasilia para oficializar el ingreso de Venezuela al bloque.
‘Voy a hablar con Cristina, pero todavía no sé cuándo‘, anticipó el domingo pasado Mujica, quien espera ‘conversar directamente‘ para evitar nuevos intercambios de comunicados entre ambos países. ‘No es saludable que los cancilleres estén contestándose por medio de la prensa‘, afirmó el mandatario uruguayo en declaraciones exclusivas que publicó ayer el diario La República.
La última nota oficial fue divulgada ayer por la Cancillería argentina, que dijo no haber ‘logrado la colaboración‘ de Uruguay para hallar a los responsables de las supuestas irregularidades en el contrato de la holandesa Riovía para obras en el canal, en el fronterizo Río de La Plata.
El conflicto entre ambos países, que se divulgó a principios de mayo pasado, comenzó después de que la oposición uruguaya denunciara que miembros de la Comisión Administradora del Río del Plata (CARP), recibieron un ofrecimiento de soborno de un millón de dólares para apoyar en el proceso de licitación a la compañía holandesa.
El gobierno argentino le comunicó el viernes pasado a Uruguay que resolvió excluir a la empresa holandesa Riovía de toda nueva participación en obras del canal Martín García. A lo que el Gobierno uruguayo advirtió al de Argentina, que será el único responsable por la exclusión de la compañía holandesa en la licitación para las obras de dragado del canal. Además, Uruguay rechazó dejar afuera a la empresa holandesa del acto de apertura de sobres, que el Gobierno argentino realizó ayer y mantuvo con total hermetismo.
Ayer mismo, cuatro empresas, dos belgas (Dredging International y Jan de Nuly) y dos holandesas (Van Oord Dredging Marine Contractors y Boskalis International), presentaron sus ofertas económicas en el marco del proceso para adjudicar las obras de mantenimiento del canal en el Río de la Plata, la obra que ha suscitado la controversia entre ambos países.
El canciller uruguayo, Luis Almagro, envió el viernes pasado una escueta carta a su par argentino, Héctor Timerman, en la advirtió que ‘los efectos jurídicos y económicos‘ de la decisión de excluir a Riovía serán ‘de exclusiva responsabilidad de su parte‘.
Argentina también dispuso suspender ‘nuevas actuaciones relativas‘ al canal hasta tanto Uruguay ‘se sienta totalmente satisfecho de haber aclarado sus dudas‘ sobre el contrato, pero el país vecino también rechazó esa decisión.
Además de las advertencias, las sospechas deslizadas por ambos países también alimentaron la controversia. De hecho, la Cancillería argentina indicó que ‘si el Gobierno uruguayo desea, realmente, investigar los actos que involucran al presidente de la delegación uruguaya en la Comisión Administradora del Río de la Plata (CARP), Francisco Bustillo, y a Riovía, podría empezar a preguntarse por qué a pocos días de finalizar los pliegos para el llamado a la licitación internacional para la profundización del canal aparecen centenares de artículos sobre un supuesto intento de coima‘. ‘De haber ocurrido (ese soborno), lo fue dos años antes y ni el ex embajador Bustillo ni el canciller Almagro jamás se refirieron‘ al mismo, añadió la nota oficial.
