Cuando el Gobierno provincial presentó una línea de crédito accesible para la colocación de malla antigranizo en febrero del 2010, una parte de los productores locales salieron al ruedo criticando el monto que les entregaban por productor: 80.000 pesos. Un año más tarde, el volumen de plata prácticamente se triplicó pero sin embargo a 9 meses del relanzamiento, tan sólo un agricultor tomó el crédito, otro desistió a mitad de camino y el restante está en trámite, es decir que sólo cosechó en este tiempo 3 interesados. Desde la Secretaría de Agricultura de la provincia argumentaron que ‘’hay falta de previsión’’ pero no desconocieron que los bajos márgenes de rentabilidad de algunas producciones ‘’puede también ser un condicionante para que esto ocurra’’. Por el desinterés privado, todavía no definen si continuará está línea de crédito. El préstamo resultaba atractivo: un máximo de 250.000 pesos, podían calificar aquellos que tenían hasta 25 hectáreas. A tasa 0, un año de gracia y a devolver en 5 años; y en la que podían ingresar a la operatoria tanto viñateros como chacareros. Con este monto el productor podía cubrir unas 4 hectáreas, de acuerdo a que incluyendo malla, palos, alambre, tensores y fundamentalmente mano de obra, el desembolso se acerca a los 65.000 pesos por hectárea.