Buenos Aires, 9 de marzo.- La presidenta Cristina Fernández
convocó hoy a los embajadores a "redoblar los esfuerzos" para
vender los productos argentinos en el exterior y a promover "políticas alternativas" para enfrentar los desafíos que presenta la crisis financiera global.
"Es preciso tomar la gestión comercial de nuestros productos,
bienes y servicios como una actividad central en el desempeño de
las gestiones ante el mundo", dijo la jefa del Estado a
diplomáticos con destino en el exterior convocados a la reunión en el Palacio San Martín.
Pidió en este sentido realizar la misma estrategia comercial a
la que apelan los países más desarrollados donde a algunos
embajadores funcionan como "lobbistas" de las empresas de sus países, dijo.
El discurso, que aclaró estaba previsto antes de desatarse la
debacle financiera, giró en su totalidad a resaltar la necesidad
de aprovechar los cambios producidos en el mundo a partir de esa
crisis para "salir a vender y mejorar la imagen de la Argentina en
el exterior", según dijo.
Durante toda la semana, los embajadores participarán del
Seminario "El Rol de la Cancillería en el Desarrollo de Mercados para la Producción Argentina" para recibir informes de funcionarios
nacionales y provinciales y de cámaras empresarias sobre las
posibilidades y las propuestas de cada sector para colocar en el mundo.
El encuentro, iniciado esta mañana, fue abierto por el
canciller Jorge Taiana, y entre los expositores estuvieron el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Alfredo Chiaradía, y los funcionarios de la Cancillería en el área comercial, Luis María Krekler y Néstor Stancanelli.
Según deslizaron a DyN protagonistas del encuentro, los
disertantes subrayaron que la Argentina y los países de la región están "mejor preparados" para afrontar la crisis pero también
advirtieron que la caída de los mercados "no podrá superarse hasta el 2010".
Asimismo, asistentes al encuentro señalaron a esta agencia que
una de las preguntas más insistentes de los embajadores fue cómo conciliar la necesidad de vender productos argentinos con las restricciones a las exportaciones de carnes y granos que dispuso el gobierno nacional.
"Son temas de política interna", fue la respuesta que dieron
los funcionarios de la cancillería sin dar más precisiones, según
reveló un integrante del público.
En su discurso, la presidenta reclamó que la próxima ronda de
Doha permita corregir "las asimetrías" y no caer, "como se
pretende", en una "modificación cosmética".
"No es una posición cerrada frente al comercio internacional,
sino un comercio internacional más justo, menos asimétrico",
enfatizó.
La jefa del Estado calificó como "claves" del "mundo que
viene" la posibilidad de modificar el sistema comercial internacional y "reformar organismos multilaterales de crédito".
"La idea de convocar a nuestro cuerpo diplomático, por primera
vez, tiene que ver con felicitarlos y convocarlos a redoblar los
esfuerzos en momentos en que el mundo se presenta con graves
dificultades", dijo.
En este marco, convocó a que a través de las embajadas se
impulsen "acciones de carácter multilateral" y "bilateral" para
promover las exportaciones de productos "con valor agregado" y de esa manera "seguir sosteniendo el nivel de actividad" en el país.
