


Generación Benja, el espacio adolescente que funciona en el Museo Provincial de Bellas Artes Franklin Rawson, tendrá a su cargo una de las actividades para festejar el Día del Niño, basada en los derechos del niño y para la que prepararon divertidos títeres (desde las 16. También se podrá pintar, bailar y recorrer las muestras. La entrada es una leche o juguetes para donar).
Surgido en 2015 como un modo de contener a los más asiduos del Vacacionarte y en este tiempo, Generación Benja creció en objetivos, actividades y participantes.
"Eran chicos muy cultos, que les gusta el arte, que aman leer, que estudian música, entonces se pensó en un espacio para ellos. El resultado es un grupo de chicos muy amorosos, con mucha energía y con ganas de ayudar", explicó Natalia Quiroga, profesora y artista quien coordina el grupo, que permanece abierto a nuevas incorporaciones.
Basta hablar con algunos de los integrantes de este colectivo para percibir de qué modo Generación Benja los atraviesa. La sensación de felicidad es el sentimiento más compartido: Felicidad por los amigos que formaron, por lo que aprenden y lo que pueden brindar a la comunidad. Pero es el poder desarrollarse libremente sin ser juzgado y que no importen las diferencias, la mayor coincidencia entre estos jóvenes amantes del arte que hoy volverán a poner su granito de arena, con la satisfacción de ver la sonrisa en los niños para los que trabajaron.

"Somos todos muy diferentes, edades gustos, historias… pero cuando hacemos algo juntos nos amalgamamos increíblemente. La Generación Benja es una parte de mí".

"Generación Benja son buenos amigos, son una segunda familia que siempre te apoya a hacer lo que uno cree que es lo correcto. El estar con ellos hace que un día malo se vuelva bueno".

"Es un lugar donde mis ideas y de los otros integrantes son escuchadas y respetadas. Me da una gran alegría ver cómo un trabajo de tantas semanas se plasma en una actividad para otros".

"Es un ambiente en donde se respira la diversión, el respeto, la alegría y la pasión que todos compartimos por el arte; un lugar de libertad donde cada uno puede aportar sin miedo al rechazo".

"Me encanta ver cómo los chicos disfrutan con el arte y con algo que nosotros preparamos. Es muy gratificante ver cómo se divierten. Es una experiencia hermosa formar parte de esto".