"El Jury no se mancha", dijo ayer Guillermo De Sanctis, al dar un paso al costado del proceso de destitución iniciado contra el juez de Jáchal, Javier Alonso. El ministro de la Corte utilizó el término maradoniano al referirse a la decisión que tomó de apartarse del Jurado de Enjuiciamiento, con el objetivo de mantener "la pulcritud de la causa, la transparencia y a fin de eliminar cualquier duda que tuviera la defensa". El cortista no consintió los motivos de recusación que esgrimió la defensa del magistrado porque, si bien reconoció haber participado en un proceso previo a la denuncia, como miembro de la sala de Superintendencia de la Corte, sostuvo que "no he emitido opinión o juicio de valor alguno ni he prejuzgado", pero, ante cualquier duda, "yo mismo me aparto". Tras el alejamiento, su puesto fue ocupado por su par Marcelo Lima, quien ayer juró ante el resto de los miembros del Jurado.

