A veces, el método no importa. El objetivo final muchas veces justifica los medios y en ese debate está hoy Sportivo Desamparados que sin jugar lo que quiere, pero haciendo todo lo que puede, terminó edificando una trascendental victoria por 1-0 sobre Villa Mitre de Bahía Blanca, con un gol de Julio Cáceres. Una victoria de enorme valor anímico más que estadístico porque jugó más de una hora con uno menos por la expulsión del arquero Dianda, condicionando lo que pretendía ser otra propuesta, con más fútbol. No pudo hacerlo cuando estaba con los once, entonces con uno menos fue puro corazón para multiplicarse y terminar festejando una tarde que se había complicado. El triunfo consolidó a Desamparados en las primeras posiciones de la Zona A del Federal, aunque en el juego, en esa producción colectiva que pretende su gente aun está lejos. En el comienzo, la propuesta de Villa Mitre le quitó la pelota y eso lo terminó incomodando. Maidana y Lerman no podían recuperar y Sportivo corría de atrás. Llegó poco y nada en esa primera parte hasta que en el minuto 32, Dianda tuvo que salir apurado y cometió infracción. Expulsión y otro partido para rearmar en Sportivo. Afuera Paz, adentro Germán Vicentella, para armar dos líneas de cuatro y un solo punta. Cerró aguantando el primer tiempo pero en el complemento se empezó a soltar Desamparados. Se multiplicó el despliegue de Jofré y de Ricardo Tapia y ahí empezó a edificar su diferencia. Y claro, llegó el minuto 37 del complemento cuando Tapia encaró por la derecha, se metió en el área y Elordi lo bajó. Penal y premio para el incansable trajín del tucumano. Julio Cáceres lo cambió por gol para sumar tres puntos más y consolidar su posición en la tabla. No le sobró nada a Desamparados. Le alcanzó con su corazón y la convicción que después de una victoria, siempre es más fácil mejorar.

