Sabor amargo. Pudo ser y no fue… Parecía partido ganado. Parecía que el invicto de Gimnasia llegaba hasta Puyuta nomás, pero Desamparados volvió a quedarse con ese sabor a poco porque le faltaron 10’ para consumar su obra y finalmente terminó empatando 2-2 en un partido que pudo haber resuelto en varios pasajes pero no lo hizo y lo pagó. Era el momento de Sportivo para acortar distancias y demostrar que este Gimnasia no está tan lejos como la tabla lo indica, pero Desamparados lo dejó ir. Lejos, esos primeros 45 minutos de clásico contra Gimnasia tienen que haber sido los mejores de todo el campeonato para el equipo de Dillon porque con el ingreso de Jonathan Acosta encontró el fútbol que necesitó para descompensar a un ordenadísimo equipo como Gimnasia que siempre está bien parado, ordenado y rápido para salir en la contra. Pero Desamparados se apoderó de todo en el comienzo y a los 2 minutos ya avisó con un remate del Torito Lucero que Viola sacó con mucho trabajo al córner. Sportivo era más y a los 25’ encontró premio a ese mejor comienzo cuando se animó el Checho Galvez y desde la puerta del área clavó un pelotazo tremendo que se clavó contra el palo derecho para abrir el marcador. Era ventaja y merecida por lo que había propuesto Sportivo. Pero claro, Gimnasia está arriba y es por algo. Empezó, se soltó un poco y cuando le dio espacios Desamparados, no se lo perdonó porque a los 32’ Espinoza escaló por derecha, esperó la llegada de García y el volante pisó el área a fondo y puso el centro medido para que Nico Arce estableciera el empate. Sorpresa y una muestra de contundencia del Lobo. Pero en Sportivo hubo reacción y a los 34’ Miguel Londero se animó, ganó y casi como enganche, habilitó a Juan Bueno para que el cordobés pusiera el 2-1 para el Puyutano.
