El ‘sobre-bomba‘ que explotó el jueves en la sede de Indra, la empresa española encargada del recuento provisorio de votos en las elecciones, era ‘un artefacto de armado casero‘ que se activaba con un mecanismo similar al de una ‘ratonera‘. La información quedó plasmada en el informe preliminar que la División Explosivos de Policía Federal Argentina le entregó ayer por la tarde al juez federal Daniel Rafecas, según informaron a Télam fuentes judiciales. ‘Se trató de un artefacto de armado casero, consistente en un caño de gas de 15 centímetros de largo y 2 centímetros de diámetro, tapado en sus dos extremos con poxipol‘, según se desprende del informe. El contenido del artefacto incluía ‘pólvora negra (de uso pirotécnico, por ejemplo en bombas de estruendo) y bolillas metálicas (25 aproximadamente)‘. El mecanismo del explosivo contaba con ‘una trampera para ratones (sistema de retardo) y una batería de 9 volts (sistema de iniciación)‘, lo cual estaba incluido dentro de una caja de madera con tapa de apertura tipo bisagra. Ayer, se sumó al incidente que dejó dos heridos leves una nueva hipótesis vinculada a un posible conflicto interno en la empresa donde hubo despidos y retiros voluntarios.

