Con una camisa estampada y pantalón gris, pelo prolijamente despeinado y luciendo su amplia sonrisa, Diego Torres cautivó al público local, que terminó bailando de pie, agitando los brazos, después de haber cantado de principio a final con él. El autor de Penélope, Tratar de estar mejor, Guapa y Abriendo caminos creó un nuevo lazo con San Juan a partir de esta gira, no sólo porque agotó cuatro funciones en el Teatro del Bicentenario (lo que no había pasado en otra ciudad del interior de Argentina este año) sino porque la relación artista-público parece transitar una etapa de madurez, como si hubiera estado criándose en una barrica de roble. No había en la platea desaforadas muestras de fanatismo, sino un evidente disfrute de la música de un artista convertido en estrella internacional hace tiempo. En el show de casi dos horas, armado con inteligencia, Torres recorre esas canciones inoxidables de su repertorio, mechándolas con las nuevas como Parece mentira, lanzada este año, o las del álbum "Atlántico a pie" presentado en 2021.

