El equipo de trabajo que está realizando el digesto jurídico, esto es, un compendio ordenado de las leyes que están en vigencia y que depura aquellas obsoletas y derogadas, lleva casi 2 meses de análisis y ya han revisado unas 2.300 normas de un total cercano a las 8.200. La búsqueda ha partido desde 1919 y hasta el momento se ha llegado a 1953, según señaló Emilio Baistrocchi, director ejecutivo del proyecto. En ese espectro han encontrado leyes sancionadas por la Cámara de Diputados y decretos con contenido legislativo dictados por interventores federales. Dentro de ese marco, hay 6 que se destacan por su carácter insólito, de acuerdo a una perspectiva actual, de las que aún no se han hallado normas que las hayan derogado.

Se trata de legislaciones que combaten la vagancia, prohiben la actividad comunista, promueven la aniquilación de roedores por parte de la población, eliminan los juegos de azar, cierran un semanario y propician la creación, justamente, de un digesto jurídico (ver aparte). El historiador Eduardo Carelli explicó que hay que valorar el contexto histórico en el que fueron sancionadas, debido a que responden a lo que la comunidad de esa época demandaba, a las urgencias que se presentaban, a los intereses políticos y al ideal de sociedad que se pretendía.

La idea de hacer un compendio de normas ya se venía barajando en las 2 anteriores gestiones de la Legislatura. Bajo la presidencia de Sergio Uñac el proyecto se concretó y el trabajo comenzó formalmente el 14 de noviembre del año pasado. Para llevar adelante la depuración, la Legislatura convocó a 24 estudiantes avanzados de abogacía de la Universidad Nacional de San Juan y de la Católica de Cuyo, 3 alumnos de Historia y a 15 abogados, quienes son coordinados por Gustavo Velert y Ana Doña. Según manifestó el vicegobernador Uñac, la idea es dejar alrededor de 2 mil leyes, es decir, llevar a cabo una reducción del 76 por ciento.